Por Emy James (SICÓLOGA)

Ya en algún momento me he referido al tema de las musas, lo impresionante y precioso que me parece el hecho de que una persona sin proponérselo pueda quedar plasmada para siempre en un libro, una canción, una pintura o en un poema, porque un artista de alguna manera se enamoró de él, o de ella. Y que esta musa quede por lo tanto en la memoria colectiva. Es de verdad una cosa increíble.
He escrito sobre La Maga de Julio Cortázar por ejemplo, la que inspiró uno de sus más rotundos éxitos literarios; Rayuela. Aún cuando no me quede claro si esta mujer de la vida real, porque eso es lo más bonito, darnos cuenta de que estas musas son reales, personas de carne y hueso pues. Decía que, aunque no sea del todo seguro que a Edith Aron le haya hecho gracia inspirar al escritor argentino, es igualmente magnífico que lo haya hecho y que haya quedado “grabada” entre las páginas de uno de los clásicos de la literatura en español.
Y hace pocos días, escuchando La Flaca de Jarbe de Palo no pude sino imaginarme los escenarios que describe la canción y a Alsoris Guzmán, inspiradora de la letra de este tema que fue el primer éxito de la banda española. Recordé que hace algunos años vi una entrevista suya y que ella tampoco sonaba muy feliz que digamos de haber sido parte de ello. Recordé que vive en Italia desde hace mucho tiempo y también que he tenido pendiente leer el libro que nos dejó Pau Donés, vocalista y autor de Jarabe de Palo. Entonces me puse a buscar y encontré una entrevista mucho más reciente de “la flaca” y fue cuando comprendí mejor lo que pasa con ella y esta canción que le dio la vuelta al mundo en su momento. Ella simplemente está decepcionada, desilusionada, porque nunca más volvió a ver al cantante. Al principio es muy entendible que fuera difícil la reunión de ambos porque ella vivía en su natal Cuba e imagino lo complejo que pudo resultar, pero con el paso del tiempo ella se mudó a vivir también a Europa. Era muy poca la distancia que la separaba de Donés, ella continuaba esperando que él la buscara pero eso no sucedió. Tal vez si ella hubiese sabido lo que estaba por suceder…pero nadie lo sabe, nunca.
Como quiera que sea, Alsoris se quedó para siempre en esa canción, al igual que Yoko Ono lo hizo en Woman de John Lennon, Donna Ludwing en Donna de Ritchie Valens y La Maga en Rayuela. Y a mi me parece una cosa extraordinariamente bella.
Como imagino debe ser la lectura del libro de Pau Donés en la que estoy por sumergirme.



