20.9 C
Honduras
jueves, agosto 20, 2026

¿Babble?

EN la penumbra vegetal, el aire mismo parecía espejo empañado por la humedad. Las apariciones brotaban de la entre piel de los helechos; todo era fingimiento en aquel escenario milenario; las enredaderas simulaban víboras, las orquídeas fingiendo ser avispas, y el suelo, alfombrado de hojarasca, aparentando ser tierra firme cuando en realidad era un abismo de descomposición. El Sisimite ve que trepa Winston por la angosta vereda boscosa y en cuanto lo ve llegar pregunta por los chismes citadinos: -¿Cuentan que apareció otra vez, y allí anda suelta, la mitomanía? Pero qué dolor, una vida entera de fracaso tras fracaso, y qué pena, sin nada, ni tan sola una obra que mostrar, en beneficio del pueblo o del país. Malos perdedores sin una pizca de conciencia de la “ética de la derrota”. -“La mitomanía, o mentira patológica, es un mecanismo que esconde un profundo sentimiento de fracaso y una necesidad de desviar la culpa. Una coartada, convertir los fracasos propios en culpas ajenas”. Un sufrimiento que aturde.

-Causa tanta turbación hasta el grado de confundir “notabilidad” con “notoriedad”. “La notabilidad es la cualidad de notable, que se destaca por mérito, o capacidad para llamar la atención. La notoriedad necesita del ruido, de la bulla, para hacerse creer importante”. -O confundir liderazgo con “ruidajo» (ruido excesivo, molesto y desagradable). “O sea, el efecto babble o hipótesis de balbuceo”. “Equivocar el liderazgo auténtico con el simple hecho de hacer más ruido que los demás. Es un sesgo cognitivo que lleva a percibir a la persona que más habla como la más competente, aunque no lo sea”. -Usando la paronomasia, ello es el recurso retórico de los parónimos para la sátira: Líder / liante: pretende conducir, pero en realidad enreda. Transparencia / apariencia: mostrar lo que realmente existe frente a construir lo que se quiere que los demás vean. -¿Sabías que la historia está repleta de ejemplos que para ocultar fracasos recurrieron a la mentira y la propaganda convirtiéndose en objeto de burla?: “Alcibíades (Atenas, s. V a.C.): Este político cambió de bando múltiples veces (Atenas, Esparta, Persia) con falsas promesas. Sus mentiras y traiciones causaron la ruina de Atenas, y fue ridiculizado como un oportunista sin escrúpulos”. -“Calígula (Roma, s. I d.C.): Su corto y caótico gobierno fue un fracaso. Fue ridiculizado por sus excentricidades y mentiras, y su impopularidad acabó con su asesinato”. -¿Y dónde dejás a Nerón? (Roma, s. I d.C.): “Culpó a los cristianos del Gran Incendio de Roma para desviar las sospechas sobre él. La historia lo ha ridiculizado como un tirano demente”. “El pueblo romano, que lo veía como un tirano mentiroso, se burlaba de él en canciones y poemas satíricos, y su reinado terminó con su suicidio y la humillación pública”.

-“Demades (Atenas, s. IV a.C.): Fue un hablantín y político que se jactaba de poder manipular a la asamblea con sus mentiras. Plutarco contaba que cuando alguien le reprochaba sus continuas falsedades, respondía con cinismo: Si digo la verdad, me condenan; si miento, me salvo”. “Los comediógrafos atenienses, como los de la comedia antigua, solían ridiculizar a políticos como él, creando personajes que eran el hazmerreír del público por su falta de escrúpulos y sus mentiras descaradas”. “Las apariencias en aquel bosque de los espejos, danzaban en un carnaval espectral, donde la luz oblicua del atardecer pintaba de oro lo que era podredumbre y de plata lo que era veneno, y el observador, atrapado en esa red de espejismos, ya no sabía si caminaba entre árboles o si era él mismo un árbol que camina”. “Otro disfraz más en esta feria de lo fingido, donde la única certeza era el temblor de una hoja que, al caer, revelaba que todo, absolutamente todo, era apenas el telón de una obra que nunca existió”.

Más Noticias de El País