El gremio de enfermería profesional de Honduras mantiene la presión sobre las autoridades de Salud y anunció para este jueves 20 de agosto de 2026 el inicio de un paro nacional de labores, acompañado de asambleas informativas en distintos puntos del país.
La medida surge ante la falta de avances en las negociaciones relacionadas con nombramientos, estabilidad laboral, despidos, creación de plazas y pago de salarios pendientes, según las denuncias planteadas por el gremio. La situación ha generado preocupación entre las profesionales, quienes demandan respuestas concretas de las autoridades.
El Colegio de Profesionales en Enfermería de Honduras informó que las asambleas buscan mantener informadas a sus afiliadas y definir las acciones que continuarán mientras no se alcancen acuerdos satisfactorios. Entre los principales reclamos se encuentra la regularización de la situación laboral de profesionales que permanecen sin nombramientos permanentes.
El gremio también ha denunciado despidos que considera injustificados y ha señalado que algunas profesionales canceladas anteriormente todavía esperan ser reintegradas a sus puestos, pese a compromisos que, según la organización, fueron asumidos durante las conversaciones con el Gobierno.
La protesta ocurre en un momento de tensión dentro del sistema sanitario hondureño. En junio, el Gobierno y el Colegio Médico de Honduras habían alcanzado acuerdos relacionados con pagos pendientes, condiciones laborales y estabilidad de los profesionales de la salud, después de jornadas de asambleas informativas.
Mientras tanto, los registros públicos de la Secretaría de Finanzas muestran que el Estado mantiene información diferenciada sobre personal permanente y no permanente, aunque estos datos corresponden al corte del 1 de junio de 2026 y no permiten determinar por sí solos la situación actual de las plazas reclamadas por el gremio de enfermería.
Las enfermeras sostienen que continuarán ejerciendo medidas de presión hasta obtener respuestas sobre sus demandas. El principal llamado está dirigido a las autoridades de la Secretaría de Salud para instalar mecanismos de diálogo que permitan resolver los conflictos laborales y evitar una prolongación de las acciones.
La situación también genera atención debido a la importancia del personal de enfermería en hospitales y centros asistenciales, por lo que cualquier interrupción prolongada de labores podría representar un desafío adicional para la prestación de servicios de salud a nivel nacional.


