Por Enrique Zaldivar

Esta es una de las materias en la vida que uno desearía no haber tenido que cursar. Sin embargo, si usted es emprendedor, líder de familia o de cualquier organización en la que esté, seguro le toca liderar a través de crisis. Las crisis no avisan, no tienen agenda, pero son seguras que llegan. Y después de haber cursado algunas, que sé no serán las últimas, puedo compartir algunos apuntes que espero le sirvan tanto como lo han hecho conmigo.
Lo primero en medio de una crisis, establezca una voz oficial. Si usted o alguien más va a ser el vocero de lo que ocurre y los cambios que se harán, pues séalo y hágalo oficial. Ante el nerviosismo y el desahogo que trae, todos tenemos tendencia a quejarnos y dar nuestros pronósticos negativos, los cuales muchas veces otros toman como una verdad y es mejor que sepan que si algo no ha sido dicho por la voz oficial no es cierto. Esto evita mucho el chisme de pasillo, la murmura y sospechas infundadas que nada bueno abonan a la certeza de los hechos ocurridos.
Además de ello sepa establecerles la realidad. No la disfrace, pero sepa comunicarles los hechos. Trae de alguna manera tranquilidad saber en dónde estamos parados y a lo que nos enfrentamos en lugar de estar especulando. Muchas personas viven con los nervios de punta y parece que el cielo siempre se les está cayendo, cuando la realidad pueda que sea otra. Ahora bien, no maquille ni suavice lo que está ocurriendo pues si su equipo verifica que usted no está siendo transparente, entran en modo pánico.
Muy importante para ellos es exponerles un plan de acción, en esta ocasión haciéndoles partíicipes, porque muchas veces para salir de una crisis se necesita el esfuerzo adicional de todos. Si su equipo se compromete con el plan de acción usted verá que lo siguen al pie de la letra, y se evita el desgaste de futuras explicaciones, o de tener que estar justificando lo que se está haciendo. Si como equipo asumen el plan de acción lo que toca es ponerlo en marcha y sacar las cosas adelantes.
Algo que ayuda mucho es hacer un inventario grupal de las cosas con que contamos. Verá que muchas veces tiene mucho más recurso de lo que cree. Tenga como recurso las habilidades de su gente. Creemos que los recursos solo pasan por lo material pero el aporte de un equipo comprometido es increíble. Y el hecho de hacer un inventario los lleva a reconocer que quizás si se tienen los elementos para salir adelante.
Ahórrese los mensajes motivacionales. En una crisis establezca los tiempos en que piensa habrá una salida. Saber que si se puede y cuánto tiempo durará el esfuerzo es en gran medida un motivador. Su equipo se compromete, se enfoca y sabe que muchos resultados pasan por la ejecución.
Como le decía al principio, nadie quiere estar en crisis, pero siempre llega de manera inesperada por una u otra circunstancia. Y por último, si algo puedo agregar es establezca revisiones periódicas de avances.
Este es el motivador genuino. Si su equipo ve, que en cada paso que dan se alejan un poco de la crisis original ¡Quiere decir que lo están haciendo bien! En tiempos de crisis la retroalimentación es importantísima, y sirve para calibrar la ejecución, para corregir todas aquellas cosas, que a simple vista lo damos por hecho. Y esto lleva al mayor desafío de todo líder ¡Sea un buen comunicador! No solo, es decir, sino como lo dice.



