Por: Mirna Isabel Rivera

Hace una semana, mi amiga periodista tica Xenia me preguntaba: Tú que estudiaste en Dinamarca, ¿podrías compartirme más acerca del significado de hygge? Ella había estado escuchando el audiolibro en inglés y estaba muy intrigada. Esta reflexión que comparto es según mi experiencia y perspectiva. Hygge es una forma de vida que los daneses tienen para disfrutar con pequeños detalles, estimulan la convivencia serena, sin dramas, afable y tranquila. Ellos crean un ambiente de luz en sus hogares, oficinas y en centros educativos. Las velas están presentes en todas partes. El hygge lo practican de manera permanente durante todo el año, pero es en otoño e invierno donde cobra más sentido esta forma de vida. Ellos dicen que no hay mal clima, solamente ropa inapropiada para enfrentarlo. La primera vez que escuché esta expresión me gustó por el optimismo con el que afrontan los meses de invierno. Para los daneses existen dos inviernos: Grøn vinter (invierno verde), que es cuando no cae nieve durante la temporada y el paisaje permanece verde o sin congelar, y Grå vinter (invierno gris) que refiere a los días oscuros, nublados, lluviosos y apagados que caracterizan al clima invernal danés cuando no hay nieve que aclare el paisaje. El primer invierno que pasé en Aalborg, Dinamarca, mientras estudiaba mi doctorado, fue bajo cero, con mucha oscuridad y viento, una experiencia nueva para mí, especialmente viniendo del trópico, donde solo tenemos lluvia y sol. Ahí empecé a observar cómo la cultura danesa es mentalmente muy fuerte, para poder sobrellevar de la mejor manera la ausencia de sol y calor. La mayoría andan en bicicleta, caminan o toman transporte público, van bien abrigados y tienen calefacción en todas partes. Toman mucho café, creo que mucho más que en países de Latinoamérica; les encantan las infusiones. Ahí probé por primera vez el té de lakrids; es una raíz, que tiene buen sabor, diferente a lo que conocía. Les gusta mucho hornear pan y galletas en sus casas. El ambiente lleno de luces es realmente acogedor y relajante en tiempos de oscuridad. Ellos tienen un círculo cerrado y dividen muy bien lo laboral y su vida personal. Saben hacer el balance. Cuidan mucho su privacidad, por eso disfrutan la intimidad de su hogar con personas cercanas y, cuando se reúnen, tratan de estar en el presente. Evitan hablar de temas polémicos como la política, para no romper su momento hygge. Aman los dulces placeres de la vida; cuando hay un cumpleañero en el trabajo o en la escuela, el agasajado o agasajada lleva el delicioso pastel y comparten con sus colegas. Un dato curioso es que adornan las tortas con pequeñas banderas danesas y esperan la Navidad desde noviembre con muchas luces y adornos navideños; de alguna manera me sentí niña otra vez, por ver la magia de la época. En sus relaciones buscan la equidad y la armonía en la relaciones interpersonales; no hay necesidad de presumir los logros ante los amigos y compañeros, no es bien visto. Les gusta construir relaciones y narrativas que incluyan los gratos momentos que han compartido; el drama no es parte del hygge. Cuando se encuentra la tribu, ese es el lugar seguro y lleno de paz (Wiking, 2016). Mis vivencias en esta cultura las contrasté con el libro escrito por Meik Wiking, director del Instituto de la Felicidad, localizado en Copenhague, titulado “Hygge, la forma danesa de vivir bien” y están muy relacionada con los datos que muestran. Mientras escribía esta columna, traté de recrear el ambiente hygge, con música danesa instrumental de fondo, aire acondicionado y una taza de chocolate hondureño, y me sentí muy relajada. Vivir estilo hygge es gratis. Nos motiva a mantener nuestra casa en armonía, limpia y ordenada. Compartir con personas que nos quieren el bien y a las que les deseamos lo mismo. Disfrutar de una taza de café o chocolate, frío o caliente, según el clima, ver una buena película, leer un libro y conversar sobre cosas que nos hacen sentir serenos y en calma; las velas son opcionales en el trópico, tenemos mucha luz natural, aunque es parte de hygge (MIR).



