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Honduras
domingo, junio 14, 2026

Tito Asfura y Bad Bunny versus Donald Trump: mensajes y respuestas

Por Juan Carlos Hernández

El pasado fin de semana, la atención de los hondureños se centró en dos eventos ocurridos en los Estados Unidos de América. El primero, quizás no tan mediático más allá de nuestras fronteras, se desarrolló en la costa este de la poderosa nación del norte y fue la reunión entre los presidentes Donald Trump y Nasry Asfura.

El segundo evento se realizaría solo unas pocas horas después al otro extremo de la gigante nación norteamericana, en la costa oeste y a casi cuatro mil kilómetros de distancia. Un evento que atrae las miradas de millones de personas alrededor del mundo, la gran final del Futbol Americano mejor conocida como el “Super Bowl”, que este año además del espectáculo deportivo y la siempre novedosa publicidad, anunciaba la presentación del cantante puertorriqueño Benito Antonio Martínez Ocasio mejor conocido por su nombre artístico como “Bad Bunny”, razón suficiente para que un buen número de hondureños (muy jóvenes en su mayoría) estuvieran expectantes de la presentación de uno de los ídolos musicales del momento.

Pero antes, en una lujosa mansión ubicada en una exclusiva zona del estado de La Florida, se sentaban a la mesa el presidente de Honduras, hombre afable, simpático hasta para sus mismos adversarios políticos y que enfrentaba la difícil misión de convencer a su homólogo estadounidense de echar un paso atrás en su política comercial de imposición de aranceles a los productos hondureños, tarea nada fácil, pero quizás menos complicada que lograr su cambio de parecer en lo referente a su política migratoria, pedir su mediación para evitar la abolición del estatus de protección temporal (TPS por sus siglas en inglés) y poner un alto a la persecución que son objeto por parte del ICE (Immigration and Customs Enforcement) nuestros compatriotas que viven y trabajan honradamente en los Estados Unidos y que durante el año 2025 enviaron a nuestro país USD12,200 millones, lo que representa alrededor del 25% de nuestro Producto Interno Bruto.

Con una consigna similar, pero en un escenario totalmente diferente, el boricua “Bad Bunny” rodeado de cámaras y visto por millones de personas en el mundo, presentaba un espectáculo cargado de simbolismos y referencias a nuestra herencia latina, cantaba en español en uno de los eventos más representativos de la cultura estadounidense y resaltando a nivel mundial la contribución de nuestros países en el desarrollo económico de la primera potencia mundial.

Sin insultos y con el lema de que el amor siempre es más fuerte que el odio, el cantante enviaba un potente y claro mensaje, mucho más claro que su confusa voz, un mensaje directo al presidente Donald Trump que los días previos al “Super Bowl” manifestó su descontento y desaprobación sobre la participación del artista puertorriqueño.

Dado los acontecimientos y como coloquialmente se dice “la pelota quedaba en la cancha de Trump”, los hondureños esperábamos buenas noticias de parte del mandatario norteamericano a través de su red social “Truth Social”; quizás una publicación anunciando la eliminación de aranceles a los productos hondureños o la eliminación del impuesto del 1% al envío de remesas familiares a Honduras e incluso los más optimistas, esperando un anuncio referente a la situación migratoria de nuestros compatriotas en la gran nación del norte.

La respuesta de Trump a ambos eventos no se hizo esperar a través de sus redes sociales y no pudo ser más enfática; con respecto a su encuentro con el presidente Asfura, dicha respuesta no trajo noticias tan alentadoras a nuestro país, enmarcándose en anunciar acuerdos de colaboración con el gobierno hondureño en materia de seguridad para “combatir los peligrosos cárteles de narcotráfico y deportar a inmigrantes ilegales y miembros de bandas fuera de Estados Unidos”, sin ningún pronunciamiento alusivo a los puntos de interés para nuestro país y la diáspora hondureña en tierras del “Tío Sam”. Por otro lado, Trump también se refirió al espectáculo de medio tiempo del Super Bowl calificándolo como “absolutamente terrible y uno de los peores de la historia”.

De esta manera quedaba más que claro que ni el bonachón presidente Asfura, ni la mega estrella internacional de la música urbana Bad Bunny, lograban doblegar las ideas anti-inmigrantes del presidente Trump, quien está convencido que los latinos que emigran ilegalmente a Estados Unidos en busca de una mejor oportunidad laboral que les permita sacar adelante a sus familias y al mismo tiempo contribuyen enormemente al dinamismo económico de esa nación, son el principal problema de la economía norteamericana y su creciente deuda y por consiguiente deben ser deportados a sus países de origen.

Lo cierto es, que en el caso de Honduras y según lo anunciado por el presidente Asfura en sus declaraciones posteriores a la referida reunión, podemos ver con cierta esperanza un cambio en la política comercial de los norteamericanos que finalmente lleve a la eliminación de los nocivos aranceles que entorpecen y vuelven ineficiente el comercio internacional; pero seguramente en materia migratoria, los años que le restan al gobierno del presidente Trump serán difíciles para nuestros compatriotas que viven en los Estados Unidos.

No obstante, para quienes han sabido superar el dolor de dejar a sus familias atrás, han cruzado rios, desiertos y atravesaron fronteras “al lomo de una bestia” de oxidados vagones, seguramente solo será una prueba más que lograrán vencer ¡como tantas otras!

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