Por Glenn Flores

Hay nombres que se eligen por conveniencia y hay nombres que se eligen por deuda. Cuando un club de lectura en Tela decide llamarse Jeanette Kawas, no está haciendo una referencia decorativa. Está tomando una posición.
Jeanette Kawas Fernández nació en Tela en 1950 y dedicó una parte decisiva de su vida a proteger lo que el mercado quería convertir en otra cosa. Como presidenta de la Fundación PROLANSATE trabajó para preservar el humedal de Punta Sal, una franja costera de biodiversidad extraordinaria que enfrentaba presiones de empresas palmicultoras y ganaderas con apetito sobre ese territorio. Kawas sabía que lo que estaba en juego no era solo un ecosistema. Era la base económica, cultural y alimentaria de las comunidades garífunas que vivían ahí desde antes de que existiera cualquier empresa.
El primero de febrero de 1995 la asesinaron en su casa de Tela. Tenía 44 años. El crimen sigue impune. La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado hondureño en 2009 por no investigar ni sancionar a los responsables. Como reconocimiento tardío y parcial, el humedal que ella defendió lleva hoy su nombre. El Parque Nacional Jeanette Kawas es uno de los sitios de mayor biodiversidad del Caribe hondureño.
Que un club de lectura en Tela lleve ese nombre no es un gesto menor. La lectura y la defensa del territorio comparten una lógica que no siempre se nombra: las dos son actos de resistencia contra el olvido. Leer es insistir en que ciertas historias importan. Defender un bosque o un humedal es insistir en que ciertos lugares importan. Kawas hizo las dos cosas.
Un club de lectura que se llama como ella le recuerda a sus miembros, cada vez que se reúnen, que el conocimiento no es neutral. Que elegir qué se lee y por qué se lee es también una forma de decidir qué mundo se quiere habitar. En una ciudad donde el nombre de Kawas está en el parque, pero no siempre en la conversación pública, ese recordatorio tiene peso.
Ponerle su nombre a un espacio donde se piensa y se debate es la única forma honesta de honrarla.



