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lunes, julio 20, 2026

Preguntas solo para los que creen en cosas fantásticas

Por Otto Martín Wolf

La fuerza de Supermán proviene de que en su planeta natal -Kriptón- recibía energía de un sol rojo y, al llegar a la Tierra, con nuestro sol amarillo, sus moléculas se ven afectadas, dándole superpoderes.

Entonces, ¿para qué se necesita que tenga un cuerpo musculoso? Nunca lo hemos visto haciendo pesas ni ejercicio, bien podría ser como El Chapulín Colorado y aún así tener más fuerza que nadie, no es cierto? Los poderes provienen del sol amarillo no de sus músculos, no hay lógica en eso.

Otra pregunta no relacionada: ¿Quién creó el mal? Dios es el creador de todo, cierto? Crea el pecado, también al diablo e igualmente nos crea a nosotros y luego, sorprendentemente, nos castiga por ser como Él nos hizo y a continuación -cuando caemos en la tentación (también creada por El) nos manda al infierno, su obra también.

¿Acaso no suena también carente de toda lógica? Hablando de infierno, creo que sólo una mente terriblemente sádica puede haber concebido un lugar semejante. Calor inmenso -nada de aire acondicionado- tortura permanente, ropa horrible.

Un sitio donde uno es enviado por toda la eternidad, ya que quienes caen ahí no mueren nunca, se les mantiene vivos para poder estarlos rostizando todos los días, a cada momento, por toda la eternidad, es el llamado y temido fuego eterno.

El calor es terrible pero no lo matará nunca a uno, el truco del castigo es conservarte vivo para hacerte sufrir día y noche, por siempre. ¿Habría alguien visto mayor sadismo? Y ya que andamos en ese sitio tan horrible, verdad que debe oler muy feo ya que, hasta donde se sabe, no hay baños, duchas ni asomo de algún jabón.

También vale la pena preguntar: ¿quién administra el infierno? La respuesta la sabemos todos: Satanás en persona. Puedo preguntar -de nuevo- quién creó a Satanás? Dios creó a Satanás y también al mal… sorprendente!

Dios, la bondad absoluta, tiene que ser también el creador del mal, las cosas no se pueden hacer solas, mucho menos en contra de Su voluntad. Y si Satanás castiga por haber desobedecido a Dios, entonces de hecho Satanás es un empleado a tiempo completo de Dios, o qué? Dios es el jefe supremo y Satanás (su enemigo terrible, el Lex Luthor de esa otra fantasía), un empleado suyo creado para castigarnos a nosotros, sus hijos queridos.

Dios, perfección absoluta, crea a sus hijos con muchos defectos y luego nos castiga por ser como Él nos hizo. (Débiles, fáciles de seducir, algunos feos, unos brutos, una buena cantidad bien estúpidos y otros no tanto) ¿Para qué diablos nos hizo? Y ese es nuestro padre celestial, que nos ama? ¿Cómo alguien puede encontrar lógica – o justicia- y, sobre todo, creer en eso?

Por ahí leí una discusión entre un clérigo y un no creyente, que va más o menos así: “Si alguien ama a su esposa y luego, al cabo de un tiempo, quizá porque ella no hace las cosas como el marido desea, digamos que gasta mucho dinero, la rocía con gasolina y la prende en llamas, significa eso que la dejó de amar? Desde luego!

Acaso no es lo mismo que si Dios nos ama pero, cuando desobedecemos o le llevamos la contraria, nos manda a las llamas del infierno donde ya he dicho que debe oler muy feo, entre otras incomodidades.

En ese caso, ¿Dios nos deja de amar? La verdad es que, al menos el Dios de la Biblia, nunca se ha quedado corto en castigos. Su intolerancia e incapacidad de perdonar, así como su fracaso eterno en sus intenciones de hacer bueno al hombre, demuestra que no es del todo superpoderoso.

Así, vemos que al fracasar en su intento de hacer bueno al hombre (su creación, recuerde) no le tiemblan las manos y ordena una terrible inundación que mata a todos: hombres, mujeres, ancianos y niños.

Los niños que murieron en el diluvio, eran pecadores que merecían la muerte o sólo sacaban malas calificaciones en la escuela? Igual se ahogaron… pero Dios los amaba, cierto? Y esos niños -sus almas- fueron a parar al infierno!

No es cierto que hay una terrible desproporción entre las faltas (la de los niños al menos) y el castigo terrible y eterno? Cómo alguien puede encontrar un asomo de justicia divina en eso o, lo que es más, cómo alguien puede creer en un Dios así? Bueno, después de todas esas preguntas, quedo en espera de las muchas amenazas que frecuentemente me envían los “emisarios de Dios” cada vez que salgo con algo parecido.

Nadie dice “perdónalo porque no sabe lo que dice”, tampoco nadie habla de poner la otra mejilla, simplemente… ¡Al fuego eterno!

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