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martes, mayo 28, 2024

ESTRÉS, UN RETO PERSONAL Y COLECTIVO

La Organización Mundial de la Salud propuso al estrés como una de las enfermedades del siglo XXI. Hans Selye, desde 1935, descubrió que pacientes con variedad de dolencias manifestaban muchos síntomas similares, los cuales podían ser atribuidos a los esfuerzos del organismo para responder a la preocupación de estar enfermo. Él llamó a esta colección de síntomas Síndrome del estrés, o Síndrome de Adaptación General (GAS).

FASES O ETAPAS: Existen diversos tipos de estrés dependiendo de varios factores como el tiempo que dure la situación incómoda, las consecuencias psicológicas o fisiológicas que se desencadenan junto al evento estresante, el contexto o espacio que condiciona la respuesta de estrés, por lo que es importante considerar sus fases:

  1. Fase de alarma. Se da cuando el organismo empieza a desarrollar una serie de alteraciones, como insomnio, inquietud, ansiedad, preocupación, dolor de cabeza, problemas estomacales etc., que predisponen el cuerpo para enfrentarse a la situación estresante. La aparición de estos síntomas dependerá de los factores personales de cada quien, del grado de amenaza percibido y el apoyo que pueda recibir de los demás.
  2. Fase de resistencia. En ella se desarrollan un conjunto de procesos fisiológicos, cognitivos, emocionales y comportamentales destinados a “negociar” la situación de estrés de la manera menos negativa para la persona. Si no identificamos a tiempo los llamados de alerta y no equilibramos lo que sentimos, entonces el nivel de estrés se continúa elevando, presentaremos disminución de la resistencia del organismo, alterará nuestro sistema inmunológico, falta de concentración, no podemos avanzar en el mismo ritmo que nos hemos exigido antes, menor tolerancia ante los demás, alteraciones del estado de ánimo, etc.
  3.  Fase de agotamiento. Si la fase de resistencia fracasa, es decir, si los mecanismos de adaptación ambiental no resultan eficientes, se entra en la fase de agotamiento donde los trastornos fisiológicos, psicológicos o psicosociales tienden a ser crónicos e irreversibles, en donde posteriormente desarrollaremos enfermedades físicas como diabetes, hipertensión etc., o se sumarán a nuestra vida trastornos que nos lleven a una discapacidad permanente, padeciendo quizás de ansiedad, depresión, estrés post traumático, etc.

ESTRÉS LABORAL: El manejo del estrés es un reto personal, pero también colectivo, en donde equipos de personas deben considerar importante el autocuidado, el departamento de Recursos Humanos, área comercial, etc., deben verificar de manera continua el estado emocional de sus compañeros de trabajo, con el fin de brindar ayuda antes de que sea muy tarde. Muchas empresas han logrado establecer políticas de autocuidado que apoyan la atención integral del colaborador. Así que el reto de reducir el estrés es persona y colectivo. Recuerda:

“SI TRATAS CADA SITUACIÓN COMO UN ASUNTO DE VIDA O MUERTE, MORIRÁS MUCHAS VECES.” Dean Smith.

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