Por Irazema Ramos
Sicóloga

A lo largo de este plan 10/10, hemos recorrido un mapa del autocuidado para atender desde el cuerpo que habitamos hasta las relaciones que cultivamos, pasando por nuestras finanzas, pensamientos, creencias, vínculos afectivos y hasta la manera en que nos conectamos con la humanidad.
Cada artículo fue una invitación a mirar hacia dentro, a escuchar con atención, a tomar responsabilidad y a nutrirnos desde múltiples dimensiones.
Hoy llegamos al cierre, y con él, a ese momento revelador en el que todo empieza a tener sentido.
Los artículos de Eureka no es solo un hallazgo repentino, sino el resultado de un proceso: el de buscar, intentar, cuestionar, detenerse y volver a empezar.
Este artículo es el punto de una pausa reflexiva donde podemos mirar atrás y reconocer el camino recorrido. No se trata de haberlo hecho todo perfecto, sino de haberlo hecho consciente y te dejo por aquí las dos ultimas áreas de cuidado:
ÁREA LABORAL: El autocuidado laboral consiste en mantener equilibrio entre el desempeño laboral y el bienestar personal, gestionando de forma saludable las demandas, responsabilidades y límites en el entorno de trabajo.
Implica organizar el tiempo, reconocer logros, prevenir el agotamiento (burnout) y fomentar una relación sana con la productividad, donde el valor personal no dependa únicamente de tu rendimiento laboral.
• Establece límites claros entre tu vida laboral y personal, ya que no todo compañero de trabajo es amigo; protege tu intimidad y evita compartir en exceso tu vida privada.
• Define horarios realistas, siempre que puedas desconéctate de correos y mensajes laborales una vez terminado tu día.
• Puedes tomar pausas activas durante la jornada, levántate, respira, estírate o camina para evitar fatiga mental.
• Organiza tus tareas con intención, prioriza, agenda, delega, aprende a distinguir entre lo urgente y lo importante.
• Practica decir: “En este momento no puedo” sin sentir culpa.
• Reconoce tus logros, incluso los pequeños, no esperes validación externa para sentir orgullo por tu trabajo.
• Cuida tu espacio de trabajo, que sea ordenado, funcional y con elementos que te aporten calma (plantas, aromas, luz natural, fotos, etc.).
• Fomenta relaciones laborales sanas, evita las dinámicas de chisme, tóxicas o desgastantes.
• Invierte en tu crecimiento profesional de forma consciente, usa técnicas como Pomodoro o time-blocking para gestionar tu energía, no solo tu tiempo.
• Toma cursos o capacitaciones que no solo te exijan más, sino que también te entusiasmen, te enseñen algo nuevo o te conecten contigo.
• Si te sientes emocionalmente agotado, busca apoyo profesional. No ignores señales de burnout, ansiedad o desmotivación sostenida.
• Descansa sin culpa, el descanso no es ineficiencia: es una herramienta de renovación. Muchas veces, la hiperproductividad es solo una forma disfrazada de ansiedad.
• Crea un ritual de cierre del día laboral (apagar la computadora, quita tu gafete, quita tu gabacha, estírate, da gracias) para marcar la transición entre trabajo y vida personal.
• Reserva momentos en tu agenda para no hacer nada relacionado al trabajo, aunque trabajes desde casa.
ÁREA CREATIVA: es la expresión de emociones, ideas o vivencias a través del arte, la imaginación y la sensibilidad estética, con el fin de conectar con uno mismo y fomentar la autorregulación emocional.
• Canaliza las emociones acumuladas durante la semana o los pensamientos del día a través del arte, la contemplación y la imaginación.
• Dedica un momento a pintar, dibujar o colorear mándalas como una forma de meditación activa.
• Lee o escribe poesía, cuentos, reflexiones o canciones. Jugar con las palabras también es una forma de sanación.
• Baila libremente al ritmo de tu música favorita, sin juicio, solo sintiendo.
• Crea manualidades, collages, diseños o afiches con frases inspiradoras e imágenes que te conecten con lo que te mueve.
• Cocina como forma de expresión artística, experimenta con sabores, texturas y colores.
• Dedica un rincón de tu casa (una pared, un estante, una esquina) a lo que te inspire: elementos que transmitan paz, cultura, identidad o calma.
• Explora nuevas áreas para desarrollar tu creatividad: sigue páginas de fotografía, ve obras de teatro, canta en karaokes, aprende sobre diseño gráfico o edición de video, haz lettering, aprende a crear logos, etc.
• Puedes hacer un diario creativo, mezcla palabras, dibujos, recortes, pegatinas, pensamientos y emociones. No hay reglas, solo expresión libre.
• Crea una playlist para distintos estados de ánimo, para inspirarte, relajarte, motivarte o llorar si hace falta.
• Haz arte efímero, dibujos en la arena, esculturas con objetos reciclados, arreglos florales etc.
• Organiza un “día creativo” contigo mismo o con otros, hay varias personas que tienen este emprendimiento, búscalos en la web, por ejemplo, la página de Vino Tinta. ¡Manos a la obra!
–Si tienes algo por compartir con nosotros escríbenos a [email protected] o búscanos en Facebook, Irazema Ramos- Psicología.



