El sufragio o voto es la expresión de la voluntad de los pueblos en determinada contienda eleccionaria o justa electoral. No podemos desconocer los adelantos y avances significativos en materia de elecciones tanto primarias, como generales, que se conforman de acuerdo con las reformas e innovaciones de avance significativo, que se han establecido en las leyes de la materia para satisfacer las necesidades sociales, culturales, educativas y de similar condición a generosidad de las diversos jurídicos en vigencia en nuestro país.
Las odiosas formas de fanatismo y sectarismo político que se cultivan de manera consuetudinaria y que se observan a lo largo de nuestro extenso y espacioso territorio nacional, forman algunos cuadros mentales en decadentes políticos, que deben de curarse bajo medidas cívicas desarrolladas por intelectuales con alta concentración, frescura y realidad de la concentración mental sin limitaciones, para satisfacción de las grandes colectividades.
Para la renovación de las instituciones y el correcto manejo de un proceso deliberativo, se requiere de habilidad y compenetración vivida en los momentos precisos cuadros de armonía, simetría y ponderación precisa y obligatoria para asumir posturas de elevada impresión y no de causalidad.
Tiene que existir un marcado acercamiento espontáneo y eficiente que se logra ensanchar con armonía y feliz instante por los senderos de los cuadros cerebrales que abarcan la concordia y el feliz entendimiento entre las entidades de derecho público.
El libre juego de ideas, el mejoramiento de las condiciones de vida, el respeto a la ley, la estabilidad política y la capacidad, unidas al mantenimiento de un ambiente de tranquilidad y bienestar con responsabilidad vigilante y beneficiosa, unidas a una verdadera libertad de opinión de palabra, y otras actividades de similar acercamiento, forman el dintel o parte superior en que se acerca la formación de un Sistema de Gobierno, que es la manifestación de la voluntad de los pueblos en una lucha imparcial, transparente y de inclinación hacia una elevada y característica elemental que conduce a la genuina prosperidad de las distintas comunidades.
Ante la duda e incomprensión eleccionaria, los bordados salientes de prosperidad son prioridad elemental. Y es que no puede ser de otra manera, este contundente paso electoral, nos conduce a un núcleo básico que abre las puertas a la democracia republicana, representativa y participativa, permitiendo la integración de todos los sectores de la sociedad hondureña dentro de un proceso evolutivo y de amplia transformación, consiguiendo un cambio en la intrincada problemática hondureña.
La citada fase progresiva no puede descartarse por estar involucrada de un aliciente prometedor que logra conseguir o alcanzar en valerosas etapas y con pleno éxito, en la lucha contra la pobreza, mayor inversión y generación de oportunidades de trabajo, la desnutrición, la depresión económica, el analfabetismo, el saneamiento del medio ambiente, las enfermedades, la carencia de viviendas dignas y otros agobiantes males que tenemos que erradicar o disminuir o reducir justa y paulatinamente, con la finalidad de alcanzar un lugar preponderante, importante, meritorio en el concierto de las Naciones.
Tenemos que terminar con los pleitos internos en los Organismos de carácter electivo, para impedir el fraude, la corrupción y el abuso de poder, par tratar de conseguir los amplios espacios de creación de mercados, mejores servicios públicos, alcantarillado, mayores obras recreación de obras de saneamiento y limpieza de las ciudades, asilos, pavimentación, el interés patrio debe prevalecer ante cualquier interés partidario, y otras acciones de interés social.



