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sábado, julio 18, 2026

Los triunfadores de las guerras perdidas

Por: Otto Martín Wolf

Nadie puede negar que el sólo hecho de que Rusia no haya logrado doblegar a Ucrania en 4 años de guerra significa, de por sí, una enorme derrota. Pero, además, la pérdida de imagen de lo que se creía un ejército moderno, poderoso e invencible, es también una gran derrota. Para empezar y como una premonición de lo que ocurriría, es posible que Putin sabía que no podría ganar esa guerra, por lo cual la calificó como “operación militar especial”. A estas alturas del partido surge una pregunta casi obligatoria: Rusia necesitaba esa guerra? El nivel de vida de sus habitantes era tan bueno como para decidir emplear miles de millones en armas en lugar de mejorar el país? Le sobraban más de millón y medio de personas ? (Cifra estimada de sus muertos hasta el momento en la aventura). Y todas las instalaciones que han sido destrozadas por los drones y las bombas de Ucrania, también le estaban sobrando? O se trató nada más de una demostración personal de poder, su poder, tratando de revivir los gloriosos días de los zares o las conquistas territoriales de la desaparecida URSS? Cuatro años y el avance del nuevo imperio ruso permanece estancado y es mínimo, aunque no se sabe cuándo de Ucrania (toda?) quería dominar. Pero, Putin se presenta y actúa como si hubiese ganado la guerra, se siente vencedor. Cuatro años de guerra se pueden convertir en 8 o eternizarse, no hay luz al final del túnel y tampoco un claro triunfador. Lo que sí vemos es un claro perdedor: el triunfador Putin. Claro, en lo personal él y su familia no han muerto y todo el dinero gastado en esa “aventura militar especial” no sale de sus bolsillos. Es más, existe la posibilidad de que “bajo bajo” haya tenido ganancias personales enormes. Algo similar está ocurriendo con la guerra de los Estados Unidos e Israel contra Irán. El ejército más poderoso del mundo (USA) y el que se supone era el mejor técnicamente (Israel) no han podido contra un país dirigido por un grupo de sacerdotes tremendamente pobre dividido cultural, política y religiosamente. Los implacables bombadeos con los aviones más modernos y poderosos, además de terribles proyectiles teledirigidos y drones de alta efectividad han destrozado casi todo lo que se podía destruir en Irán, pero no han sido capaces de lograr la victoria. Desde luego que la capacidad militar de Irán ha sido reducida drásticamente pero no han logrado vencerla, el triunfo está lejano y el resultado es impredecible. Aún así el presidente Trump en cada conferencia de prensa -y en muchas de sus alocadas publicaciones en las redes sociales- utiliza un lenguaje que haría pensar a cualquiera que ya triunfaron, que Irán se rindió y que sus barcos, aviones y soldados van de regreso a casa. La realidad es que Estados Unidos e Israel están perdiendo una guerra que ellos empezaron (quizá con motivos justificados por aquello de las armas nucleares de Irán, no lo puedo desconocer). Están perdiendo porque no han logrado ganar y eso es una derrota, recordemos que no estamos hablando de ejércitos de juguete, ahí la cosa es en serio. Pero, además, se demostró que el famoso “Domo de Hierro” que supuestamente protegía a Israel tenía unos cuantos baches. Y, otra cosa a tomar muy en cuenta: La estrategia de los Ayatolás ha funcionado. Es la guerra en las selvas de Vietnam llevada al desierto, pero es lo mismo, un desgaste terrible que ni siquiera “la primera economía del mundo” puede soportar indefinidamente. Irán ha manejado sus recursos en excelente forma y los ataques casi a la loca de sus drones Shahed, que no son muy precisos en los blancos pero igual destruyen lo que encuentran donde caen. Y, finalmente, el Estrecho de Ormuz, quizá el arma más importante de Irán en toda esta guerra, permanece con dominio incierto, obligando a los USA a negociar un alto al fuego para evitar una catástrofe energética mundial (cosa que los estrategas norteamericanos debían haber tomado en cuenta). Dos casos similares: Rusia y Estados Unidos (más Israel) continúan peleando guerras que no han logrado ganar aunque sus dirigentes cantan victoria casi todos los días. Alguien recuerda allá por 1969 y el zafarrancho fronterizo entre Honduras y El Salvador? Los dos países ganaron, ambos ejércitos tuvieron desfile de la victoria y sus dirigentes celebraron el triunfo, caso único en la historia de los conflictos bélicos mundiales. Es muy parecido a lo que está sucediendo en los “matches” Rusia vrs. Ucrania y USA-Israel vrs. Irán. No hay claros ganadores, pero sí definitivos perdedores en toda esa destrucción estúpida: los muertos… los pueblos.

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