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sábado, julio 18, 2026

Definitivamente yo soy un iluso

Por Otto Martín Wolf

Después del derrumbe de la URSS que con ella se llevó a Karl Marx y sus teorías sobre el comunismo, sinceramente creí que el mundo se encaminaba a una era de paz, comprensión y progreso jamás vista en la historia de la humanidad.

Habiendo probado todos los sistemas (monarquía, feudalismo, comunismo, democracia, etc) yo, en mi eterna candidez, creí que ya no existiría razón para divergencias, guerras y todas esas tonterías.

Lo confieso públicamente: Son un iluso estúpido y me equivoqué totalmente. Creí que lecciones como la que el Imperio Romano le dio al mundo con la destrucción total de su enemigo Cartago, ya no volveríamos a ver aquello de que “no quede piedra sobre piedra”.

Pero no, Hiroshima, Nagasaki y muchas otras ciudades en todo el mundo demostraron que la idea de acabar con toda una ciudad -y toda una cultura en algunos casos- sigue siendo una de las favoritas. Lo estamos viendo en Gaza donde no está quedando ladrillo sobre ladrillo, al menos en su forma acomodada.

Si, están todos los ladrillos y muchos de ellos sobre otros ladrillos pero demolidos y otros hechos polvo, así como una buena parte de sus habitantes. Los sistemas políticos pueden cambiar, a veces modificarse para justificar dictaduras, poder absoluto, etc.

Lo que no puede cambiar es la mentalidad del ser humano. Somos conquistadores, egoístas, sádicos y nunca nos ha importado lo que suceda a otros con tal de salirnos con la nuestra. La invasión de Rusia a Ucrania, que en principio intentaron justificar con una palabra (desnazificación) que no fue entendida por una gran parte de la gente, luego demostró que simplemente se trataba de ambiciones de grandiosidad por parte de Putin, quien sueña con Hacer a Rusia Grande Otra Vez.

Por cierto esa frase -también utilizada por Trump- (Hacer América Grande otra Vez) fue en realidad puesta de moda por… nadie más ni menos que el más grande Nazi de la historia, don Adolfo Hitler en persona!! De su publicista, el célebre Dr. Goebels surgió la idea de Hacer Grande a Alemania Otra Vez, que condujo a la Segunda Guerra Mundial.

Ahora, qué está pasando en Gaza? El partido político dominante (Hamás) que también es un movimiento armado, quiso demostrar su poder irrumpiendo a sangre y fuego en un festival de música musical (no político) celebrado por israelitas hace dos años.

Murieron más de 260 personas, asesinadas a sangre fría, muchos heridos y un buen grupo de rehenes, algunos de los cuales fueron ejecutados posteriormente, otros fueron liberados y al momento de escribir estas notas algunos permanecen en cautiverio.

Si Israel hubiera buscado un pretexto para efectuar una ingeniería a la inversa (destrucción física) de los palestinos en Gaza, jamás hubiera encontrado uno tan bueno como el que Hamás puso en sus manos (o frente a sus tanques y cañones). Le dieron a Israel la justificación para lanzar su ejército (uno de los mejores entrenados y equipados del mundo) contra Hamás y todos los habitantes de la sufrida y ahora casi destruida zona.

Los de Gaza (pobrecitos sin duda) quizá deberían estar acostumbrados a ese tipo de castigo político y militar. Un rápido recuento histórico nos dice que por ahí han pasado destruyendo y dominando todo desde la antigüedad los Egipcios, Filisteos, Asirios, Babilonios, Persas, Alejandro Magno y Cia., Romanos, Bizantinos, Árabes, Cruzados, Mamelucos, Otomanos, Británicos e Israelíes.

En total ha sido destruida parcial o completamente al menos una docena de veces a lo largo de los últimos tres mil años y la historia sigue desarrollándose. Tres mil años suena rápido y hasta fácil, pero hay que tener en cuenta que ahí, cada vez, murieron o fueron esclavizadas millones de personas en tragedias tan grandes como la que ocurre actualmente, la cual podemos ver en vivo y a todo color.

¿Por qué pongo todo eso? Pues sirve como un testimonio histórico de que el hombre siempre ha sido la misma bestia. Así hemos sido en el pasado, somos en el presente y, también en vivo y a todo color, estamos presenciando los hechos que marcarán las guerras del futuro, además de otras que puedan surgir aquí y allá en el siempre guerrero espíritu humano. La verdad es que no toleramos vivir en paz.

Yo diría que somos alérgicos a la calma y la tranquilidad. Cuando todo estaba tranquilo, como debería haber quedado después de la Segunda Guerra Mundial y sus 80 millones de muertos, además de otras consecuencias terribles, muy pronto estábamos de nuevo tomando los rifles para pelear en Corea, Vietnam, Afganistán, Pakistán, India y muchos otros lugares.

Guerras, revoluciones, golpes de estado, asesinatos masivos, secuestros, violaciones, robos y cuanto crimen se ha inventado, siempre han permanecido fijo en la mente humana, con personas y grupos dispuestos a hacer lo que tengan que hacer por salirse con la suya. Y no sólo por necesidades económicas, muchos lo hacen porque disfrutan dr sentirse importantes, más machos, para satisfacer su ego, deseo de fama y poder.

Triste verdad mi amigo: usted y yo pertenecemos a ese grupo, a esa especie capaz de cometer los crímenes más terribles en nombre de la patria, dios, de un partido político y hasta de un equipo de fútbol.

Definitivamente la peor de todas las especies de las 8 o 10 millones que pueblan el planeta. Eso somos nosotros

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