Hay que ser creativo en la vida. Somos personas que nos admiramos de aquello que es diferente, que nunca ha sido visto. Somos curiosos, nos encanta descubrir cosas, pero pareciera que hoy día, ya todo está dicho y creado.
Pero en la vida, hay que hacer creativos. Para vender, para negociar, para innovar nuevos productos, para hablar con su gente. Hace unos veinte años, cuando el creativo de una agencia necesitaba inspiración, podía servir de excusa para dar una vuelta al parque.
Dormir la siesta para recargar, o bien poner música o salir de viaje mientras la inspiración llegaba. Hoy mismo con la inteligencia artificial y todo en apps, es muy difícil que nos den opción a esos caprichos, la inspiración debe en encontrarlo trabajando a uno y le agregaría que ¡Debe encontrarlo ya! ¿Cómo llevar la inspiración a su equipo? Edwin Catmull, quien fue uno de los fundadores de Pixar, escribió un maravilloso libro titulado “Creatividad sociedad anónima”.
Más que recomendado y le comparto, para despertarle su deseo de averiguar más de ello, algunos puntos que uso en mi día a día.
Uno de los pilares del libro es la importancia de crear un entorno donde las personas se sientan seguras para compartir ideas, cometer errores y aprender de ellos. Catmull insiste en que la creatividad florece cuando hay confianza, honestidad radical y apertura al feedback.
De hecho, uno de los instrumentos clave en Pixar es el “Braintrust”: reuniones regulares donde los directores reciben críticas sinceras, sin jerarquías ni egos. Esto, comprendo que se es una de las cosas más difícles en los equipos, pero que sin duda potencia todo lo que se realiza.
Sin duda resaltaría la necesidad de luchar contra las fuerzas invisibles que amenazan la creatividad, como la complacencia, el miedo al fracaso o las estructuras rígidas. Términos que es fácil de decir, pero difícil de romper.
Defiende que el liderazgo debe estar más enfocado en proteger la cultura creativa que en imponer el control. ¿Quiere inspirar su equipo? No sea un jefe controlador, sea un líder inspirador. Sepa que los errores no solo son inevitables, sino esenciales para innovar.
Para romper sistemas y crear cosas nuevas. El libro también profundiza en cómo Pixar superó sus crisis creativas, como la reescritura completa de Toy Story 2, y cómo enfrentaron la integración con Disney tras su adquisición.
Cuando queremos crear algo, siempre tendremos desafíos y barreras que romper, pero debemos ponerle cabeza para resolverlo. En cada etapa, La excelencia creativa no depende solo del talento individual, sino de un sistema que lo potencie y lo respete. En lo personal, en la agencia a esto le llamo “Músculo creativo”.
Esto es tener ideas para poder brindar opciones a las necesidades de los clientes. Piense en que cosa podría innovar en su discurso de ventas. De qué manera puede sorprender a clientes que llevan años comprandole. ¿Tendría el valor usted de reinventar su producto? La monotonía tarde o temprano llega a nuestra vida.
Es casi inevitable, pero con la misma intención, debemos buscar nuevas formas de romperla. He visto equipos de contabilidad ¡Muy creativos en lo que hacen! Y la manera de hacer las cosas. En resumen, la creatividad es una búsqueda. Y debe disfrutar ese proceso. Saber cuando parar, cuando el equivocarse está permitido, renunciar a fórmulas que nos dan comodidad y buscar nuevos desafíos nos mantiene frescos.
Pero hay que crear un ambiente que nos permita hacerlo. Si lo tiene ¡Protéjalo! Si no lo tiene, foméntelo. Le garantizo que su equipo volará con ideas que van al infinito y más allá.



