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miércoles, junio 3, 2026

Brainrot: Cuando tu mente se queda a vivir en internet

En la era digital, la sobreexposición a contenido en línea ha generado un nuevo termino, Brainrot o “podredumbre mental”, es una expresión coloquial que describe el deterioro cognitivo asociado con la exposición constante a contenido en línea trivial y de baja calidad.

El escritor estadounidense Henry David Thoreau lo utilizó en su obra Walden (1854) para criticar la decadencia intelectual de su tiempo, comparándola con la “podredumbre de la patata” que afectaba a Europa en esa época.

En el contexto digital, el término resurgió en el 2000, especialmente en foros y redes sociales. A medida que las plataformas digitales evolucionaron, también lo hizo el concepto, adaptándose a las nuevas formas de consumo de contenido.

En 2024, el término fue reconocido por Oxford University Press como la “Palabra del Año”, destacando su relevancia en la cultura actual.

Brainrot no es un diagnóstico, no es un trastorno de salud mental, pero se puede relacionar con varios términos que han sido estudiados por la psicología:

• Sobrecarga cognitiva: La exposición constante a información puede saturar nuestra capacidad de procesamiento, llevando a dificultades para concentrarse y tomar decisiones.

• Doomscrolling: El hábito de desplazarse por noticias negativas en línea puede generar ansiedad y estrés, afectando nuestro bienestar emocional.

• Adicción a las redes sociales: El uso compulsivo de plataformas sociales puede interferir con nuestras actividades diarias y relaciones interpersonales.

• Reducción de la atención plena: La exposición a contenido breve y fragmentado puede disminuir nuestra capacidad para enfocarnos en tareas que requieren concentración sostenida.

Verifica si estos ejemplos son reales: Estás revisando un documento importante y urgente. Abres una pestaña de tu navegador, para buscar una cita académica, pero antes de escribirla ves una miniatura en YouTube que dice: “¿Qué pasa si hierves Coca-Cola con leche? El resultado te sorprenderá” Haces clic y quince minutos después, estás viendo “10 formas de secar tus manos rápidamente usando objetos de tu casa”, y tu documento sigue esperando.

Pasas de video en video, solo consumiendo cosas triviales, sabes que estas perdiendo tu tiempo pero sigues viendo: “Dormí en una cama de peluches gigantes”, “Esta receta con un solo ingrediente te cambiará la vida”, “Bad Bunny fue visto comiendo solo en un restaurante japonés”, “Dobla tu ropa en 1.2 segundos usando un truco de origami”, “¿Está la Tierra dentro de un agujero negro?”, “Los pájaros no existen: todo es un invento del gobierno”, etc, etc.

Sabemos que este tipo de contenido activa el circuito de recompensa inmediata del cerebro, entretiene, pero no construye. Nos mantiene desplazándonos sin rumbo, y de pronto, pasó una hora, y ni te acuerdas por qué abriste el navegador o que era lo que ibas ha hacer en el celular.

El consumo excesivo de contenido trivial tiene repercusiones en nuestra salud mental:

• Fatiga mental, ya que la sobrecarga de información puede llevar a una sensación de agotamiento y falta de motivación.

• Dificultades de memoria, puesto que la constante exposición a estímulos puede afectar nuestra capacidad para retener y recordar información.

• Aislamiento social, porque el tiempo dedicado a actividades en línea puede reducir la interacción cara a cara, afectando nuestras relaciones personales.

• Problemas emocionales, puesto que la exposición continua a contenido negativo puede contribuir a emociones de tristeza o baja autoestima.

Para contrarrestar los efectos del “brainrot”, es recomendable:

• Establece límites de tiempo, es necesario que definas períodos específicos para el uso de dispositivos digitales y redes sociales.

• Fomenta actividades offline, busca actividades que no involucren pantallas, hacer ejercicio o socializar en persona.

• Practica la atención plena, realiza ejercicios de mindfulness para mejorar la concentración y reducir el estrés.

• Cura o filtra el contenido consumido, seleccionar conscientemente el tipo de contenido que veras, priorizando aquellos que aporten valor y bienestar. Adoptar hábitos digitales saludables y equilibrados es esencial para preservar nuestra salud mental, relaciones interpersonales, desarrollo personal etc.

Si tienes algo por compartir con nosotros escríbenos a [email protected] o búscanos en Facebook, Irazema Ramos- Psicología.

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