31 C
Honduras
miércoles, junio 3, 2026

¿Asombros?

MANUAL de asombros hondureños para el visitante europeo. (Diálogos entre Hans, recién llegado de Europa, y Beto, capitalino veterano en sobrevivir al día a día). 1. La caseta en media calle. Hans (frenando el carro): — Perdón… ¿por qué hay una caseta atravesada en la calle? Beto: —Sí circuito cerrado. Hans: —¿Seguridad? Pero… la calle sigue para allá y ¿no es que vamos a otra parte que queda allá adelante? Los circuitos cerrados son cerrados, no calles que conducen a otro lado. Beto: —Sí, pero primero preguntan acá en esta colonia quién sos. Hans: —¿Y si solo quiero pasar? Guardia (asomándose de la caseta): —¿A dónde va? Hans (susurrando a Beto): —¡Pero ni yo sé todavía! Solo andamos paseando… Beto: —Entonces decile que venís conmigo. Eso abre puertas y trancas. -Frans: -Vengo con Beto. El guardia con una libreta de apuntes: -¿Quién es Beto, si aquí no vive ningún Beto? Frans: Que voy con Beto aquí en el carro, mírelo. Guardia: -Pasen pues, pero repórtense en la otra tranca de salida al final de la calle. Frans: -¿Y allá cobran peaje? Guardia: -No, pero mejor que se asome Beto, porque si le ven esa cara chele y el pelo rubio, capaz que sí se lo cobran.

El rapidito filosófico: Hans (viendo un autobús lleno): —Eso ya va completo. Beto: — No, todavía caben siete. Hans: —¡¿Dónde?! Beto: —Eso lo descubre el ayudante estrujando a los pasajeros. Ayudante (gritando): —¡Córranse pa’trás que hay espacio! Hans: —Pero si ya no entra el aire, cuesta respirar. ¿Y esos olores que percibo? Beto: —Es lo que nos toca respirar y no son olores. 3. El guardia del minisúper: Hans (entrando a una tienda pequeña): —¿Por qué hay un guardia armado para comprar pan? Beto: —Para que comprés tranquilo. Hans: —En mi país solo hay una señora diciendo buenos días. Beto: —Aquí también… pero detrás del guardia, y no te dice “buenos días” sino ¿qué se le ofrece? 4. El semáforo mercado: Hans (detenido en rojo): —¿Quiénes son esas personas acercándose? Beto: —Oportunidades. Hans: —Uno vende agua… otro mangos… otro cargadores… otro limpia vidrios… Beto: —Y si esperás otro minuto, capaz te venden un seguro de vida. Hans: —¡Esto es comercio exprés! Beto: —Capitalismo ambulante. Y hay que bolsearse, que aquella doñita que se acerca, anda pidiendo 5 lempiritas por el amor de Dios. 5. La lluvia apocalíptica: Hans (viendo nubecita leve): —Parece una llovizna simpática. Beto: —Subite al carro ya. Hans: —No exageres. (Tres minutos después, diluvio, calles convertidas en ríos.) Hans: —¡Esto es el fin de los tiempos! Beto: —No, aguacero de una media hora. Y cuidado, andá águila, que se levantan las tapaderas y caemos en un desagüe. 6. El agua con horario: Hans (abriendo grifo): —No sale agua otra vez. Beto: —Hoy tocaba en la mañana. Hans: —¿Cómo que tocaba? Beto: —Hay sectores. El agua la echan racionada y tiene agenda. Hans: —¿Y mañana? Beto: —Si Dios quiere… y si no hasta la próxima semana. Andá trae una paila y sacá agua de la pila.

El pito como lenguaje oficial: Hans: —Ese carro pitó una vez. Beto: —Saludo. Hans: —Dos veces. Beto: —Apurate. Hans: —Tres veces largas. Beto:—Molestia existencial. Hans: —¿Y cuatro? Beto: Que te apartés, si no te haces a un lado te lleva de paso. Y si te plisplisean las luces, no contestés que son mareros. (Pobre Hans —tercia el Sisimite— pero ya se va a ir acostumbrando. -Ojalá –suspira Winston– espérate que lo suban en uno de esos mototaxis o “rapiditos”, que van por esas calles de Dios como almas que se las lleva el diablo. Allá los tren bala transportan pasajeros a velocidades superiores a 250 km/h. (Del japonés “dangan ressha”, de tecnología avanzada, vías exclusivas y un diseño aerodinámico. Como el Shinkansen en japonés, que alcanza hasta 320 km/h. Pero esos van veloces rodando sobre rieles. Acá esos bárbaros choferes van zumbados peleando línea en los buses, o zigzagueando capeándose de los vehículos que van enfrente y a los lados, si es que no les dan su toquecito).

Más Noticias de El País