25.5 C
Honduras
domingo, julio 19, 2026

Y bien… Ahora ¡A trabajar!

Por Enrique Zaldivar

Después de prácticamente un año, de estar con el foco en lo político. Pasadas las tramas tan parecidas a series de misterio, o de enemigos encubiertos. Y sobre todo, después del punto final, que puso el gobierno actual al anunciar la transición ¡Es hora de trabajar! Las metas no se alcanzan solas.

Y los logros no siempre caen del cielo. Debemos enfocarnos ahora en lo que toca. Volver a lo que produce bien. Hemos expresado nuestros mejores anhelos para Honduras. Ideas y soluciones que creemos las autoridades deben implementar. O vemos situaciones donde vemos “Oportunidad de mejora” y desde luego que decimos cuáles son.

Pues bien, es hora de hacerlo. Hay que cerrar el tema. Hay que ver hacia adelante. El tiempo no perdona en nada y toca ponerse a trabajar. He tenido la oportunidad de reunirme con diferentes clientes, en diferentes proyectos actuales y las sensaciones de todos son las mismas.

¡Manos a la obra! El rey salomón lo expone muy bien en sus proverbios bíblicos. Hay un tiempo señalado para cada cosa. Un tiempo para reír. Otro para llorar. Uno de sembrar, otro de cosechar. Ya debemos de salir del bucle en que hemos estado, dando vueltas en círculo con el tema político. Aun a mediados de enero, usted como emprendedor está a tiempo de trazarse metas y proyectos para lo que está haciendo. O bien en lo personal, qué cosas desea realizar o cambiar.

Todos necesitamos enfocarnos en una misma cosa: Salir adelante en lo que nos proponemos. Aprender un idioma nuevo. Bajar de peso. Duplicar sus ventas. Renovarse. Hay algo cuando nosotros nos ponemos como objetivo salir de donde estamos. Pero si en algo puedo recomendarle, que hará su diferencia es invierta en usted, en su conocimiento.

En su liderazgo. Los cambios más profundos comienzan de adentro hacia afuera y cada centavo que usted invierta en su conocimiento, le dará frutos con creces. Capacítese. Asesórese. Vaya a charlas que le abran su manera de pensar. Recupere el entusiasmo perdido. Verá que cuando uno descubre algo por lo cual valga la pena poner su esfuerzo, dejan de ser tortuosos los domingos que se acaban. Los lunes comienzan a ser una oportunidad. Un punto de partida.

Muchos de nosotros perdemos el control de nuestras metas cuando buscamos agentes externos que hagan cambios. El gobierno. La familia. El cónyuge. Los únicos que podemos liderar cambios somos nosotros mismos. Y eso requiere muchos esfuerzos, al grado de llamarlos sacrificios.

Las personas exitosas aprenden a disfrutar de hacerlos. Porque su recompensa está en el logro. Como país, no podemos alimentar una baja estima, creyendo que vivimos de crisis en crisis. O dependiendo de alicientes externos para sentirnos orgullos de nosotros mismos, como la selección nacional, o bien cualquier compatriota que destaque.

Debemos sencillamente trabajar y dejar que los resultados lleguen. Allí, en el puesto donde estamos cada uno. El vendedor que haga su mejor cierre. El zapatero que alimenta su familia de su taller. La que pela mangos en una esquina, pero prefiere mil veces hacer eso que robar.

El premio al buen trabajo, siempre será más trabajo y por eso lo considero una bendición. La gente que más resuelve, es la gente que vive más ocupados. Si logra comprometerlos ellos encuentran el cómo.

¡Pero le resolverán! Esa es la actitud que debemos tener todos. Sabemos que hemos venido de meses difíciles y que quizás a nivel comercial, el último trimestre del año no fue para nada lo que esperamos.

Pero tranquilos, que con trabajo se resuelva. Por eso repito, Y bien… ahora ¡A trabajar! Sin excusas.

- Publicidad -spot_img

Más en Opinión: