Por Enrique Zaldivar

Los números hablan. Y no podemos hablar de fantasías o ilusiones. Una vez que se ha definido quien es el presidente electo, sin duda alguna sabe que uno de los mayores desafíos es el desempleo y la activación económica.
De entrada, a muchos microempresarios les pasará factura un diciembre que no fue de bonanza. La incertidumbre que vivimos, llegando a la Navidad casi que, comiéndonos las uñas, sin ánimo de enfocar culpa de quien fue, sino de poner en el centro de toda una realidad que se presentó.
La temporada Navideña es uno de los meses donde más se recuperan las ventas. La entrega del aguinaldo, bonos de fin de año, fiestas y demás permiten que así sea. Igual año nuevo, nuevas oportunidades.
Así que, dando vuelta de hoja a lo que fue este año, es imperioso que el nuevo gabinete de gobierno, estimule la economía con acciones que den un empuje a los emprendedores, microempresarios y pequeña y mediana empresa.
La buena noticia es que hay muchas personas que se han visto en necesidad de ser creativos para generarse ingresos. Y es allí donde está la oportunidad. El turismo interno es una de las primeras áreas que deben ser consideradas.
Después de la pandemia y de los dos huracanes allá por el 2020, muchas áreas no volvieron a ser lo mismo. Y el turismo interno nos generó muchísimas oportunidades a todo nivel. Recordemos este pasado feriado del mes de octubre, que mucha gente optó por visita El Salvador.
No tengo problema con ello, pero si al ver las enormes filas de carros el día que retornábamos de vacaciones, era lógico pensar, que hubiera pasado si todos esos dólares (Pues es la moneda de uso comercial allá) Se hubiesen gastado acá.
Lo que ocurre es que las personas no llegaran a dar su dinero en algo que no perciban valor. Antes de la pandemia, recordamos muchísimos lugares turísticos y escuchábamos en boca de la gente, tal o cual oferta interesante para ir a conocer.
Pensemos cuantas familias, meseros, hoteles, restaurantes, dulces, recuerdos, textiles, servicios y muchos otros negocios más se activaron para esas fechas. Otro que merece oportunidad son aquellos productores que fabrican y procesan sus productos en el país. Fabricar no es lo mismo que solo comercializar.
La cadena de abastecimiento de un producto es muchísimo más larga y deja mucho más apoyo económico que solo importar y vender. Los emprendedores, que, gracias a iniciativas como El Bazar Del Sábado de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés, han logrado no solo mantenerse, sino crecer y reproducirse en otros puntos del país, pues es una necesidad. Y estas son ventanas de oportunidades para aquellos que necesitan ir creciendo con sus iniciativas de negocio.
Mucho del aporte de estos centros, es que no solo brindan el espacio, sino que atraen personas y capacitan a quienes participan, llevándolos a convertirse en futuros empresarios. Sabemos que no es una tarea fácil.
Pero este es el momento. Como nación está latente una gran disposición de todas las partes de colaborar y activarse para que se pueda salir del estancamiento que nos encontramos. Y si se cuenta con el impulso de las instituciones gubernamentales, esto sin duda activa la economía.
¡No se puede esperar más! Ni tan poco podemos poner de excusa el pasado. La primera lección para un emprendedor es la resiliencia, adaptarse con lo que hay y crecer, pero de vez en cuando, una mano que apoye, viene de maravilla. ¡Feliz año nuevo a todos!



