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domingo, mayo 19, 2024

Tan solo por hoy…

Creo que, cuando nos encontramos a nosotros mismos pensando, hablando y comportándonos de una manera muy diferente a como lo hacíamos en el pasado, probablemente nos hemos puesto en el camino (quizás sin siquiera darnos cuenta) a desarrollar el que debería ser el más importante de nuestros proyectos: nuestro crecimiento personal.

Ayer escuchaba un podcast donde el invitado era Ismael Cala, ese tan reconocido periodista cubano famoso no solo por su tan aplaudido programa de entrevistas sino también por su filosofía de vida. En esta conversación él mencionó algo que yo desde hace ya un tiempo pienso es a lo que todos deberíamos aspirar: inspirar a otros. Más que buscar a ser envidiado, lo cual no solo es señal de una conducta inmadura sino hasta peligrosa, las personas y, sobre todo, esas que tienen el foco mediático puesto en ellas, podrían de verdad, ocuparse en algún punto de su vida a inspirar a la gente que los sigue y admira por sus destrezas, habilidades o talentos.

 

Hace algunos años leí muy complacida la noticia de que Emma Watson, la actriz protagónica de la exitosa saga Harry Potter, había decidido mudarse a Nueva York para matricularse en la universidad y estudiar literatura inglesa. Desde luego que los comentarios de gente que no entendía por qué una chica con tanto dinero querría “complicarse” la vida estudiando una larga carrera universitaria, no se dejaron esperar. Ella, que es una joven inteligente, además de bonita y talentosa, contestó a estas reacciones diciendo que “estoy muy interesada en convertirme en una mujer culta y educada, ningún dinero puede comprar eso”. Afortunadamente logró su objetivo de graduarse, hace algún tiempo. Cristian Castro es otro famoso que anunció hace poco su deseo de terminar el bachillerato a esta edad suya de 49 años, para luego entrar a la universidad a estudiar Economía. Dos ejemplos que inspiran a cualquiera.

Y claro que todos estaremos de acuerdo en que un título de universidad no es necesariamente indispensable para nuestro desarrollo personal. Para un proyecto tan complejo necesitamos, ante todo, la consciencia de cuánto lo necesitamos. Asegurarnos de que el día no termine sin haber leído, escuchado o visto algo que nos obligue a pensar un poco, a sacarnos de ese ensimismamiento en el que a veces caemos.
Como el mismo Cala decía en la mencionada plática, tratar de aplicar los Cinco Principios del Reiki: Tan solo por hoy, no te enfades, tan solo por hoy, no te preocupes, tan solo por hoy sé agradecido, trabaja diligentemente y sé amable con todos… tan solo por hoy.

Emy James
Emy James
Emy James, psicóloga y Máster en Educación, escritora a nivel profesional. Trabaja en teatro y radio y es también docente.
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