Hay otros donde aún existe cierta clase de esclavitud disfrazada, como sufren los pobres habitantes de Corea del Norte donde su presidente vitalicio, mandato heredado de su padre que también lo fue, tiene la cabeza tan enredada que no sólo ha declarado que él personalmente inventó las hamburguesas si no que invierte los pocos recursos de su país en la fabricación de armas, incluyendo bombas atómicas y los dispositivos para trasladarlas.
Hay países donde una secta religiosa gobierna por encima de lo que deberían ser las “leyes de los hombres”, todo basado en un libro sagrado que está lleno de fantasías y estupideces (como casi todos). Irán, antigua Persia que en un tiempo fue emporio de cultura, ciencia y sí, también de libertad.
De todas partes del mundo viajaban ahí a aprender, a educarse, a conocer los más grandes adelantos de la época. Ahí trataban de llegar todos los que querían cultivar la mente.
Todo eso fue destruido y la mayor parte de la población obligada a vivir bajo las reglas del profeta Mahoma, cuya palabra hasta la fecha es sagrada e inviolable so pena de muerte.
Las diferentes facciones políticas de muchas naciones africanas, que permanentemente están envueltas en conflictos armados, efectúan lo que es conocido como “limpieza étnica”, que no es otra cosa que una versión moderna (pero más atrasada desde luego) de los campos de exterminio nazi.
De qué le sirve al mundo que la UNESCO se preocupe tanto por la preservación de ruinas que, si bien son importantes, no tienen comparación -sumando las 1120- con el valor de una vida humana.
Mientras escribía buscaba una tercera cosa que propondría en mi supuesta e inalcanzable posición de Secretario General de la ONU y finalmente, ya casi terminado de escribir, creo que la he encontrado: El tercer Patrimonio de la Humanidad sería el Medio Ambiente, ni más ni menos.
Libertad, Democracia y Medio Ambiente! Con esos tres patrimonios aceptados por todos el mundo sería más justo, digno de algo que llamamos civilización y que, cuidando, protegiendo y preservando el Medio Ambiente, tendríamos un planeta casi perfecto.
Si, ya sé, todo eso no es otra cosa que sueños, mis sueños pero, como decía Lennon, quizá haya muchos más.
Otros soñadores que no tienen los recursos para expresarlos o que, cuando pasan por su mente los descartas por ser, precisamente eso: porque piensan que son sólo sueños.



