“LAS masas nunca han estado sedientas por la verdad. Dan la espalda a la evidencia que no les apetece, prefieren divinizar el error si este les seduce”. “Quien intente destruir sus alucinaciones, siempre será la víctima”. Psicología de las Masas de Gustave le Bon). Por cuestiones de fútbol, quedó traspapelado este artículo, sin embargo, para la posteridad: “Blindaje de la Verdad Histórica”, es el contundente documento del CNE resumiendo todas las perturbadoras incidencias de las elecciones pasadas que casi dan al traste con la democracia hondureña. “El proceso electoral de 2025 –narra el informe– enfrentó una estrategia sistemática orientada a obstaculizar el funcionamiento del CNE, desacreditar el proceso y evitar la alternancia en el poder”. “La MOE UE, describió un ambiente altamente polarizado, con interferencias políticas sobre el CNE y el TJE”. Los ejes: “Un patrón coordinado de actuación”. “Las acciones contra el CNE no fueron hechos aislados, sino parte de una actuación coordinada de diversos actores estatales y políticos para controlar el proceso electoral”. Enmarca esa interpretación en conceptos doctrinales como los “aparatos organizados de poder” y la “macrocriminalidad estatal”.
“La crisis logística, en primarias, no obedeció únicamente a problemas administrativos”. “Hubo interferencia en la distribución del material electoral, principalmente por actuaciones atribuidas a las Fuerzas Armadas, lo que retrasó la apertura de centros de votación en la capital”. Posteriormente, “el Ministerio Público arremetió contra autoridades del CNE en lugar de investigar las causas de la interrupción logística, generando un ambiente de presión institucional”. “Uno de los consejeros tuvo una estrategia de bloqueo institucional; negativa a integrar sesiones de Pleno; oposición al proceso de contratación del sistema TREP; denuncias penales contra las consejeras –lo que es vedado por el artículo 234 constitucional–; campañas públicas de desprestigio; retraso deliberado del cronograma electoral”. “El Congreso tuvo que prorrogar plazos legales para completar contrataciones esenciales”. “El jefe del EMC de las FF. AA. desconoció su subordinación funcional al CNE durante el período electoral, incumplió obligaciones constitucionales en la logística de las elecciones primarias e intentó asumir funciones ajenas a su competencia, incluyendo la propuesta de realizar un conteo paralelo de actas presidenciales”. “El MP se enfrascó en una persecución penal selectiva contra consejeras y funcionarios del CNE mediante investigaciones, requerimientos, citaciones y presiones que afectaron la autonomía del órgano electoral”. “En una acción de amparo, la Sala de lo Constitucional otorgó medidas cautelares relacionadas a la prerrogativa del fuero político constitucional”. “Miembros de las Juntas Especiales de Verificación y Recuento (JEVR), acreditados principalmente por el partido oficialista y un sector del Partido Liberal, realizaron bloqueos, retrasos, ausencias deliberadas y colocación irregular de actas en cero, impidiendo concluir oportunamente los escrutinios especiales”. “La MOE UE, documentó y reportó obstrucciones y tácticas dilatorias durante esta etapa”.
“Todas las acciones anteriores buscaban impedir que el CNE emitiera la declaratoria presidencial antes del plazo constitucional, lo que habría abierto la posibilidad de aplicar el artículo 242 de la Constitución sobre la sucesión excepcional del Poder Ejecutivo”. “La declaratoria realizada por el CNE garantizó la alternancia democrática”. “El ilegal Decreto 58-2025, emitido por la Comisión Permanente, pretendía ordenar un conteo voto por voto y sustituir competencias constitucionales del CNE, además de desconocer una declaratoria ya emitida”. “Apoyado por informes internacionales, acredita campañas coordinadas de noticias falsas, violencia política de género y ataques digitales dirigidos especialmente contra las consejeras del CNE, con el propósito de desacreditar los resultados y erosionar la confianza ciudadana”. (¿Y qué decís de la comodidad –tercia el Sisimite– como si nada hubiese ocurrido, de ciertos espectadores distantes, sin participación activa en la defensa de lo que estuvo en riesgo, que ahora usufructúan los espacios del poder, de esa democracia que costó a otros proteger? Nadie sabe –ironiza Winston– para quién trabaja, y que Dios se los pague).


