28.9 C
Honduras
sábado, julio 18, 2026

¿Sacudirse?

LA ultraderecha en Chile gana las elecciones con contundente ventaja sobre el oficialismo. En la primera vuelta cuando salió arriba la candidata izquierdista, advertimos: Muy poca diferencia para superar una oposición empoderada.

“El voto impredecible de unos 6 millones de chilenos que antes no habían participado en una elección presidencial, beneficio a candidatos con imagen de cambio”. Kast fue el candidato más votado entre los jóvenes de 18 a 24 años, mientras que la candidata de izquierda lo tuvo entre los adultos mayores.

O sea, desarticulada la narrativa tradicional que asocia la juventud con opciones de izquierda. ¿Qué se espera –decíamos ayer– de acá en adelante? Si no llueve maná “progre” del cielo, las probabilidades favorecen al candidato de la derecha. No hay que obviar que durante mucho tiempo Chile se pavoneaba en el entorno regional como el hermano primermundista, pariente de los europeos, distinto del bulto de aletargados de tercer mundo y otros hasta del cuarto.

Hasta que el incremento de las tarifas del tranvía explotó en una crisis callejera que casi tumba al gobierno de turno. Aquel, ni corto ni perezoso, salió del hormiguero ofreciendo una nueva Constitución, – convención constituyente, vaya ocurrencia, paralela al Estado de Derecho– dizque otra distinta a la que dejó Pinochet.

(Una ficción ya que la Constitución vigente y sus reformas, fue más bien el fruto del plebiscito del NO que perdió el dictador dando paso a la democracia).

En la primera tanda ganaron las izquierdas tumultuosas que aprovecharon el descontento de las calles. Boric, encaramado en el carrusel, abogaba por el nuevo proyecto de Constitución. Pero los chilenos lo rechazaron en el referéndum.

Otro intento, un proyecto de las derechas, igual, desechado en la consulta. Sin embargo, el rechazo a la nueva Constitución impulsada por el gobierno de Boric fue un factor decisivo en el desgaste de su gobierno y en el clima de descontento que mucho influyó en el electorado, favoreciendo a las opciones de oposición que prometían “orden y un cambio de rumbo”.

(Recordarás –tercia el Sisimite– que las elecciones del 2021 “se celebraron en un contexto marcado por las demandas de igualdad y justicia social que emergieron del estallido del 2019”. –Solo que – ilustra Winston– para 2025, el foco había cambiado completamente hacia la “seguridad pública, la migración y la reactivación económica”.

–Una vez en el poder –vuelve el Sisimite– “tuvo la oportunidad de «corregir el rumbo cuando era evidente que la convención constitucional iba mal, pero en lugar de mostrar pragmatismo, decidió esperar y apostó todo a la aprobación de un texto que finalmente tuvo un rechazo aplastante”.

-El repudio a la nueva Constitución –se rasca la cabeza Winston– “no fue solo un revés político, sino un síntoma y a la vez una causa del profundo descontento con el gobierno”. Este descontento reconfiguró las prioridades del electorado, creando un terreno fértil para discursos que priorizaban el orden y la seguridad, y culminó en un claro voto de castigo en las urnas).

(La fregada –vuelve el Sisimite, como decíamos ayer– es que ponerse a idear nuevas constituciones no es solución a ninguna crisis en medio de una sociedad polarizada, ya que las abismales diferencias que existen, y los intereses antagónicos que se disputan, acaban siendo no solo el foco del debate, sino que fatalidad lapidaria cuando no hay una clara, categórica y masiva voluntad popular que respalde lo que el bulto de intereses encontrados está redactando.

-¿Y hacia dónde crees que agarró la gente? –A dónde va Vicente –ironiza Winston– hacia la alternancia simbólica. “Votar por la oposición como señal de castigo y de reequilibrio”. Hay otros factores. Pero las derechas capitalizaron la demanda de orden, el rechazo al “ensayo político” de la izquierda y en la idea de “necesitamos un rumbo distinto”. Así que ya en el balotaje –en un movimiento del péndulo hacia el otro extremo– los chilenos votaron por sacudirse de encima a los compañeros de viaje).

Más Noticias de El País