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sábado, julio 18, 2026

¿Que en paz descanse?

EL oficialismo en Costa Rica consigue la continuidad en el poder. No hay balotaje ya que la candidata sobradamente obtuvo más del 40% de votos válidos. Muchos votantes vieron su candidatura como una forma de continuar políticas asociadas a seguridad y orden. Aunque el discurso de derecha y “mano dura” es sintomático de ideologías conservadoras fue complementado por el populismo político, con énfasis en seguridad y reformas institucionales.

Los partidos tradicionales como el Partido Liberación Nacional (PLN) y otras fuerzas lograron porcentajes mucho menores, sin consolidar una alternativa clara para un balotaje. A propósito de ese partido de oposición, ya días teníamos pensado desmenuzar ¿cómo fue que obtuvo ese Nobel de la Paz, el expresidente tico? Fue concedido por atribuirse el impulso al Plan de Paz de Esquipulas II.

Solo que la pacificación centroamericana no ocurrió, ni por asomo, por ningún plan diseñado en San José, sino por dinámicas internas y secuenciales en cada país. La cronología de la pacificación de una región sumamente convulsa en aquellos días, tuvo como punto de inflexión cuando Honduras pudo reestablecer su Estado de Derecho –después de varias décadas de eclipses democráticos gobernada por regímenes militares– retornó a la constitucionalidad en los años 1980-1982.

El país se colocó a la vanguardia de sus vecinos, con sus elecciones civiles a la Asamblea Nacional Constituyente que emitió la Constitución de 1982, y las elecciones presidenciales posteriores. Aquello fue un hito. Marcó la salida del control militar sin guerra civil. Demostró que la transición política era posible, incluso en el contexto de la Guerra Fría.

Con ello se rompió el argumento de la “inevitabilidad” de la lucha armada. El Salvador, enfrascada en una violenta guerra civil, sigue el ejemplo hondureño que debilita la legitimidad de la vía armada. Aunque el conflicto continúa, la solución termina siendo política electoral, no revolucionaria. Guatemala llega a sus acuerdos de paz en 1996 por agotamiento militar y presión interna e internacional, nada que ver con los acuerdos de Esquipulas II.

El verdadero quiebre regional fue el de Nicaragua cuando el sandinismo –Violeta Barrios derrota a Ortega en la urnas– pierde las elecciones. El conflicto regional se desinfla de golpe, porque Nicaragua era el epicentro ideológico y geopolítico. (Este hecho, por sí solo, hizo más por la paz que cualquier cumbre diplomática).

¿Qué fue Esquipulas entonces? La formulación tardía de procesos ya en marcha. ¿Entonces cómo cae el Nobel en Costa Rica? Diríamos que más por la bulla que por los logros. El país se ofrece como escenario simbólicamente limpio no manchado por la guerra, y un pretexto para los que dan esos trofeos de dar a alguien el galardón, una especie de reconocer alguna cosa puntual que ocurriese en plena Guerra Fría.

No fue por resultados medibles, ni logros verificables, ni efectos históricos demostrables. Sino más bien por el ruido internacional, una narrativa atractiva, un escenario neutro y limpio en plena Guerra Fría frente a la necesidad simbólica de los suecos de “premiar la paz”.

(Esquipulas no fue otra cosa que un documento declarativo, sin mecanismos coercitivos, sin garantías de cumplimiento, sin consecuencias por incumplimiento, sin capacidad de imponer nada a actores armados).

El Plan de Esquipulas II no produjo ningún alto al fuego regional, desmovilización armada, acuerdos de paz efectivos, resolución de conflictos entre Estados, ni reducción inmediata de la violencia. Lo que realmente pacificó Centroamérica no fue Esquipulas: La paz llegó por causas duras, no diplomáticas: Agotamiento militar de las guerrillas; fin de la Guerra Fría; colapso del bloque soviético; elecciones como salida viable; presión interna de sociedades exhaustas.

(Esquipulas –resume el Sisimite– no produjo una salida; fue una narrativa del momento y el Nobel premió el cuento, no la historia real. -El veredicto final – ironiza Winston– el plan del tico no trajo la paz, no resolvió conflictos, no detuvo guerras, no produjo armonía entre países, no consiguió nada de nada, solo agenció un Nobel. Un Nobel dado por un ruidoso plan que no trajo paz, sino más bien que nació muerto y en paz descanse).

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