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Honduras
sábado, julio 18, 2026

Medidas contra la evidente contaminación

Por: Ernesto A. Reina

Las consecuencias o fenómenos que se generan en un medio y atmósfera descompuestos, que desde luego afecta a toda la población de un país, tiene que ser necesariamente contrarrestado con apropiadas medidas o herramientas contra los efectos nocivos, con la finalidad primordial de alentar al entorno que nos rodea.

Con energía, trabajo. compromiso y virilidad en la toma de ciertas decisiones fundamentales por parte de las Autoridades Gubernamentales, de las diversas ciudades y pueblos del país, se logran resultados altamente beneficiosos. Los efectos nocivos y las acciones impuras y alteradas del aire, agua, alimentos y otras operaciones similares, ya no deben continuar lesionado el ambiente. La capital de la República, El Distrito Central, cada día va perdiendo su hermoso, precioso y agradable clima, presentado un medio mediocre y desolador que merece un cuidado y atención debidas. Es triste observar la cantidad de personas que se aglomeran sin orden, las constantes quemas, la tala inmisericorde de los bosques, la considerable cantidad de vehículos que circulan, el repentino calor, la escasez o carencia de áreas verdes, parques y zonas de recreación y esparcimiento, y de igual manera, otros factores o elementos que se identifican e influyen en la polución o derrame disconforme de una metrópoli. Como un deber cívico hay que mejorar empleando técnicas modernas que se inclinen por el mejoramiento, aumentando la vegetación, la fauna, la espesura y otras que son eficientes contras diferentes formas de contaminación o efusiones dañinas.

Las disposiciones deben de tomarse con precisión y positividad, apartando cualquier genero inaceptable o contrario. Hay recursos monetarios suficientes para combatir las deformes labores, solo hay que aprovechar las técnicas proporcionadas y apropiadas.

Los ríos, las quebradas, los riachuelos, las escabrosas aguas, los bosques, la vida silvestre y demás bienes similares son de uso público, lo que significa que su uso y goce pertenece a todos los hondureños, salvo las excepciones jurídicas del caso; por consiguiente, tienen que ser protegidos de manera útil y eficaz, para que surtan los resultados esperados o anhelados por la población o habitantes de la Nación Hondureña; habrá que desarrollar programas de control y vigilancia para desplegar los programas y objetivos de regulación específica.

Por otro lado, las Zonas de Vocación Forestal están sujetas a una regulación especial por parte de El Estado. Los terrenos destinados a fines de experimentación forestal, no pueden ser afectados, salvo el caso de utilidad pública y prioritaria conservación o preservación. En el caso de que los predios boscosos se destruyan por la mano inclemente de ciertos sujetos o individuos sin escrúpulos, de cualquier nivel o posición social o política. El ejemplar castigo para estos sometidos dependientes, de indagar su culpabilidad deben ser sometidos a un juicio justo con todas las garantías, deberes y derechos que los ordenamientos legales señalan o prevean. Algunas pequeñas industrias que dedican la leña como parte integrante de su beneficio y utilidad, deben de ser suprimidas para enseñarles las técnicas novedosas de producción o productividad, con inaplazable uso de la madera.

EL gobierno tiene la obligación patriótica de consolidar una política de dureza o rigor que logre la disminución o erradicación de la contaminación ambiental.

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