“EL bosque gira insonoro como un reloj de savia y sombra: en primavera, sus brotes dibujan espirales hacia la luz; en verano, las copas voltean lentas mirando al sol; en otoño, las hojas trazan remolinos dorados que caen rendidas al silbido del viento; y en invierno, las ramas desnudas se aerquean hacia el cielo, guardando el compás secreto de la tierra. –¿Tenés otra lectura –Winston al Sisimite— apartada de lo acostumbrado, de las elecciones en el imperio? –Digamos: –le responde el Sisimite—“El poder se presta, no se entrega en propiedad. La confianza ciudadana dura, ni más ni menos, solo el tiempo preciso que toma en perderla. Hay voto duro, pero incluso hasta la lealtad partidaria no equivale a obediencia incondicional. La democracia tiene mecanismos para rectificar sin derribar. Y forma de limitar el poder, modificando el equilibrio de las instituciones. El adversario de ayer puede ser el contrapeso necesario de mañana. La alternancia no supone necesariamente una conversión ideológica, sino una redistribución deliberada del poder. El voto no solo es elección es advertencia. Los bastiones electorales no son propiedades hereditarias, ya que incluso los territorios de arraigada tradición pueden cambiar cuando las circunstancias pesan más que las lealtades históricas. El sistema de contrapesos es fundamento sustancial de la democracia política. La singularidad de una democracia no consiste en impedir que el pueblo se equivoque, sino en permitirle rectificar sin destruir las instituciones. El sufragio no es un cheque en blanco, equivale a la confianza sometida periódicamente al juicio ciudadano.”
–¿Qué sucedió? “Los demócratas recuperaron el control de ambas cámaras del Congreso: el Senado y la Cámara de Representantes. Los giros más sorprendentes en el Senado: Kansas: victoria demócrata por primera vez desde 1932. Texas: primer senador demócrata elegido desde 1988. Carolina del Sur: primera victoria demócrata desde 1998. Iowa: recuperado después de años de predominio republicano. Ohio, Carolina del Norte y Maine: también pasaron de republicanos a demócratas. En total, siete escaños republicanos cambiaron de partido. Cámara de Representantes: los demócratas arrebataron más de 24 distritos republicanos. Destacan victorias en Pensilvania, Texas, Iowa, Misuri, Indiana y Carolina del Norte, incluso en territorios ampliamente favorables el partido de gobierno en 2024. Otra sorpresa: los demócratas conquistaron las gobernaciones de Texas, Ohio, Iowa y Georgia. ¿Qué efecto tiene en el balance del poder? Durante los últimos dos años, a partir de enero de 2027, el Ejecutivo enfrentará un Congreso opositor capaz de bloquear leyes, rechazar nombramientos, controlar presupuestos y abrir investigaciones. La casa blanca conserva el veto presidencial y sus facultades ejecutivas, pero perderá gran parte de su influencia legislativa.” ¿Algo más? El inquilino del salón oval les dijo a los electores: “Asuman que yo estoy en la papeleta”.
–¿Y esta contienda electoral de algo servirá al colectivo a hacer sus elucubraciones acá?: –¿Una confirmación que el voto de rechazo, más que un voto favorable, inclina la balanza? ¿Cómo se traduce lo anterior a lealtad hacia los partidos, versus la influencia del peso de personalidades? ¿Qué dice el viraje de quienes confiaron en el impacto de sus mensajes y ataques a través de redes sociales, dando por descontado que eso les funcionó anteriormente? ¿Qué sucede con las plataformas políticas electorales cuando la elección se traduce a un referéndum sobre algo o alguien, dado el sentimiento de los votantes por el estado actual de las cosas? –Winston y el Sisimite maravillados de la naturaleza, ya que “cada giro es una reverencia a las estaciones, un acuerdo antiguo entre la madera y el tiempo, donde el bosque no lucha: danza.”


