PARA los turistas –solo a los pocos que leen– que regresan del recreo, de los centros de solaz entretenimiento, en la semana de la espiritualidad, al susto de los altos precios de las gasolinas y se perdieron la lectura piadosa durante todos estos días de choteo, unos apuntes dispersos –asistidos de los textos de “Biblia de Estudio de Apologética” y del “Diccionario Enciclopédico Bíblico”– de actualización: “El cristianismo nace dentro del judaísmo ya que Jesús, María y los apóstoles eran judíos. La separación ocurre después del siglo I cuando el cristianismo surge como una nueva interpretación de las escrituras. Los judíos se quedaron esperando al Mesías –la promesa aún camina hacia el futuro– pero los cristianos creen que ya vino –la promesa ya tuvo rostro, y fue Jesús, su reino no es de este mundo, es eterno, y volverá al final de los tiempos–”. “La diferencia entre la Biblia hebrea (Tanaj) y la Biblia cristiana no es solo de contenido, sino también de orden, interpretación y libros incluidos. Ambas comparten mucho, pero no son idénticas. El Tanaj es la Biblia del judaísmo. Su nombre es un acrónimo: T por Torá (Ley), N por Neviim (Profetas) y K por Ketuvim (Escritos). “Incluye: Génesis, Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio, Profetas (Isaías, Jeremías, etc.), Salmos, Proverbios, Job, Daniel, Crónicas, etc. (24 libros organizados diferente)”.
“La Biblia cristiana tiene dos partes: El Antiguo Testamento (basado en el Tanaj) y el Nuevo Testamento (Jesús y los apóstoles). El Nuevo Testamento incluye: Evangelios (Mateo, Marcos, Lucas, Juan), Hechos, Cartas Apostólicas y Apocalipsis. (Esto no existe en el Tanaj. El Tanaj termina antes de Jesús)”. “La Biblia cristiana continúa con Jesús”. “Las Biblias católicas incluyen libros que no están en el Tanaj: Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico, Tobías, Judit, Baruc. (Las Biblias protestantes no los incluyen)”. “(Diferencia teológica: Aunque muchos textos son iguales, la interpretación es distinta. Judíos: Los textos no hablan de Jesús; son historia y ley del pueblo de Israel. Cristianos: Ven esos textos como anuncio de Jesús y la interpretación mesiánica)”. Sobre otro tema, el filósofo del colectivo comenta uno de los editoriales: “La Biblia se terminó de conformar en el Concilio de Nicea por órdenes de Constantino para unificar en vista de que cada iglesia y obispo en el Mediterráneo utilizaban una combinación de diferentes textos. Ahí se decidió cuales tenían inspiración divina. Los protestantes después del advenimiento de la Reforma eliminaron 4 libros, por eso la Biblia de ellos es diferente”. Winston le responde:“Eso que la Biblia se decidió en el Concilio de Nicea por Constantino es un mito muy difundido”. “El Concilio de Nicea (año 325) no trató sobre qué libros iban en la Biblia. Su tema principal fue otro: la naturaleza de Cristo (la controversia arriana) y la formulación del Credo”. “No existe ningún documento histórico del concilio que mencione selección de libros bíblicos, votación del canon, orden de Constantino para decidir la Biblia. Lo que sí hizo Constantino I fue legalizar el cristianismo, pedir copias de las Escrituras para iglesias y promover la unidad doctrinal, pero no escogió los libros”.
“El canon ya estaba en gran medida formado antes de Nicea. En el siglo II, Ireneo de Lyon (c. 180 d.C.) –100 años antes de Constantino– afirmaba que había cuatro evangelios y no más”. ¿Cada iglesia usaba libros distintos? Parte es verdad. “En los primeros siglos había algunos textos discutidos; algunas iglesias usaban libros adicionales; otros dudaban de ciertos escritos”. “Pero la mayoría del Nuevo Testamento ya era aceptado ampliamente: (Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Hechos, Cartas de Pablo. Las dudas eran sobre pocos libros: Hebreos, Apocalipsis, Santiago, 2 Pedro, 2 y 3 Juan, Judas)”. “El canon se fue consolidando gradualmente, no en una sola reunión. Un momento importante fue la lista de Atanasio de Alejandría en el año 367, que menciona los 27 libros actuales del Nuevo Testamento”. ¿Los protestantes quitaron 4 libros? “Esto también es incorrecto (son más y la historia es distinta)”. “Durante la Reforma, Martín Lutero y otros reformadores no “quitaron” libros del Nuevo Testamento, sino que cambiaron el Antiguo Testamento”. “Los protestantes adoptaron el canon hebreo (judío) y no el griego”. “Los libros que no incluyeron son los llamados deuterocanónicos: Tobías, Judit, Sabiduría, Eclesiástico (Sirácides), Baruc, 1 Macabeos, 2 Macabeos, partes de Daniel y Ester”. ¿Por qué la diferencia? “Porque existían dos tradiciones antiguas: Biblia hebrea (judía); más corta y la Biblia griega Septuaginta; más larga. Los cristianos antiguos usaban más la segunda”. “Los reformadores volvieron a la primera”. (Resumiendo –ilustra el Sisimite– la Biblia protestante consta de 66 libros, la Biblia católica de 73 libros y la Biblia ortodoxa, hasta 76- 81 según la tradición. -Bueno –se rasca la cabeza Winston– si en algo nos equivocamos, que los teólogos y los todólogos nos corrijan).


