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sábado, julio 18, 2026

Homenaje a Bertha en billete de 200 lempiras

Por Mirna Isabel Rivera

 

Tener un personaje impreso en un billete siempre ha sido una forma de reconocer el mérito de quienes ahí aparecen. Sin embargo, el billete de 200 lempiras, que antes tenía una guacamaya y ahora tiene como figura principal a la destacada ambientalista Berta Cáceres, resulta controversial para los grupos anti-derechos humanos, que no desean reconocer el trabajo que ella hizo a favor del medio ambiente y en la defensa de los pueblos originarios a vivir con dignidad. Alzar la voz le costó la vida.

Berta Cáceres debe ser estudiada desde una perspectiva académica, política, social y ambiental, más allá de la ideología. Ella fue abatida de forma violenta por defender el medio ambiente, por enfrentar poderes económicos gigantes y por bloquear negocios que no son socialmente responsables ni contribuyen a la sostenibilidad.

Proteger la flora y la fauna suena como algo que todos deberíamos hacer, pero no está bien visto. Puede costar hasta la vida si alguien se tropieza con los intereses económicos de inversores nacionales o extranjeros, capaces de convertirse en criminales para lograr sus objetivos.

Cuando al fin pude tener ese billete de 200 lempiras con el rostro de esta mártir del medio ambiente, reflexionaba sobre lo que sentirían quienes planificaron y ejecutaron el plan para eliminarla. Ellos aman el dinero sobre todas las cosas; me imagino que son capaces de andar ese billete con la imagen de Berta Cáceres sin sentir el más mínimo remordimiento.

Claro, este billete de 200 lempiras nos recuerda la historia de esta ambientalista al resto de la población y nos hace pensar en su legado. Ahí es cuando el billete les incomoda y quizás busquen quitar a Berta hasta del billete, para borrar poco a poco su lucha ambientalista de la historia. Ya quitaron algunos murales alusivos a ella.

Ser defensor del medio ambiente le ha costado la vida a cientos de hondureños. Otro caso emblemático fue el de Jeannette Kawas; hay una reserva natural que lleva su nombre para honrar su legado, luego de que ella fuera ejecutada dejando a sus hijos huérfanos y apagando su voz a favor del medio ambiente.

Esa es la receta que tienen: arrancar la vida de las personas que denuncian de manera pacífica. Ellos, seguramente, están contando billetes de 200 lempiras con el rostro de Berta Cáceres y amasando fortunas.

Alzar la voz es un acto de valentía en un país cargado de violencia, donde la impunidad reina. Ninguno de estos casos ha tenido la justicia que se esperaba. Estas dos mujeres son ejemplares, son inspiradoras.

El sistema educativo público y privado debe formar a los estudiantes en educación ambiental. Los ciudadanos deben estar conscientes del impacto del lavado verde o greenwashing. Se están descuidando los cimientos de las comunidades indígenas, que son guardianas del bosque. Ellos se siguen enfrentando pacíficamente contra quienes explotan de manera arbitraria los recursos naturales.

Mientras Berta era premiada internacionalmente y recibía el galardón de manos de Leonardo DiCaprio, el famoso actor de Titanic, aquí, en su país natal, estaban elaborando un plan para quitarle la vida, y lo lograron.

Hay grupos que se oponen a que el rostro de Berta Cáceres esté en el billete de 200 lempiras, pero creo que debería estar presente no solo en billetes, sino también en murales y museos, así como la historia de todos los ambientalistas que han perdido la vida por defender los recursos naturales. A veces olvidamos que hay hondureños nobles, con valores y sin miedo, que deben ser recordados por haber caído en servicio a la patria.

Espero que no eliminen el rostro de Berta Isabel Cáceres Flores del billete de 200 lempiras, para no olvidar y evitar más pérdidas humanas por causas nobles como el cuidado del medio ambiente.

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