Algunas frases introductorias tomadas de editoriales anteriores: Porque no consiste en seres incorpóreos, insípidos, inodoros, incoloros, o sin inclinaciones, eso no existe, citando al griego: “el hombre es un animal político”. “El hombre no flota en el vacío siempre pertenece a algo. A una idea, a una corriente, a una historia, a un gremio, a un círculo de afinidades. Incluso quienes se proclaman “neutrales” suelen cargar preferencias escondidas bajo el abrigo de la supuesta imparcialidad”. Ahí está la paradoja. “Se supone que llegan para escapar de las influencias… y muchas veces terminan siendo más dependientes de ellas, precisamente porque carecen de un respaldo político propio que les dé fuerza para resistir o coraza de identidad”. “¿Y quizá el mayor peligro de las falsas neutralidades no resulte que terminan debilitando precisamente aquello que dicen venir a fortalecer: la confianza de la gente?”.
Consultando la inteligencia artificial responde: “Tu planteamiento acierta al señalar que la política está tejida con hilos que van más allá de la gestión: memoria, mito y símbolo son sus verdaderos cimientos”: Maurice Halbwachs, psicólogo y sociólogo francés: “Su concepto de marco social es clave, ya que demuestra que los recuerdos se construyen en colectividad, dentro de grupos que comparten una historia y símbolos comunes, formando así la base de cualquier identidad política perdurable”. Eric John Hobsbawm, historiador británico considerado un “pensador clave de la historia del siglo XX”: “Con su «tradición inventada», explica que muchas costumbres políticas que parecen ancestrales son, en realidad, recientes y se crean para inculcar valores y normas de pertenencia a través de rituales repetitivos”. Ernst Alfred Cassirer, filósofo y sociólogo de origen prusiano y judío: “Su idea del ser humano como «animal simbólico» es fundamental: no vivimos solo en una realidad física, sino en una simbólica”. “Los mitos, los ritos y los emblemas patrios son las herramientas con las que construimos y damos sentido a nuestras comunidades políticas”. Benedict Richard O’Gorman Anderson, chino, estudioso del nacionalismo y de las relaciones internacionales: Para él, una nación es una «comunidad política imaginada». “La mayoría de sus miembros no se conocerán, pero en la mente de cada uno existe la imagen de su comunión, forjada por la lengua y los símbolos compartidos, lo que hace posible la lealtad a un ente abstracto”. Antonio Francesco Gramsci, intelectual, filósofo, teórico marxista, político, sociólogo y periodista italiano. “Su idea de la hegemonía cultural explica por qué los partidos invierten en construir relato y tradición”. “No se gobierna solo con leyes, sino logrando que los valores propios sean aceptados como sentido común, ganando legitimidad en el terreno de la cultura y el folclor nacional”.
Émile Durkheim fue un pedagogo y filósofo francés. “Un clásico de la sociología que observó en las religiones cómo los símbolos sagrados generan cohesión”. “Los partidos políticos, al igual que las sociedades religiosas, necesitan emblemas que representen su ideal colectivo, renovando periódicamente el sentimiento de pertenencia de sus miembros”. Carl Schmitt, filósofo, teórico político y jurista alemán. “Sostenía que toda política implica identificación y pertenencia, nadie opera completamente fuera de alineamientos colectivos, el ser humano político siempre se ubica dentro de comunidades de afinidad”. “En esencia, todos estos autores coinciden en que la identidad que brindan los partidos es el pegamento que transforma una agregación de individuos en un cuerpo político cohesionado”. “Es la sensación de «nosotros» frente a «ellos», la lealtad a una historia compartida, la que otorga el respaldo y la fuerza real a quien ocupa una silla institucional, un respaldo tan tangible e influyente como cualquier ley o decreto”. (¿Y los neutrales –tercia el Sisimite– cuáles serían? -“La neutralidad en política es como el unicornio administrativo: todos hablan de él, nadie lo ha visto, pero siempre aparece alguien jurando que lo tiene encerrado en la oficina de al lado”).


