Por Otto Martín Wolf

EL CHUPACABRAS De más o menos reciente creación (1990), esa cosa llamó la atención de algunos y provocó el temor de muchos, jamás se comprobó su existencia.
¿Qué era y qué hacía (supuestamente) ese bicho?
Muchos creían que era una criatura parecida a un reptil grande que se comía el ganado, especialmente las cabras.
Jamás se vio uno, peor para que atacara seres humanos, pero provocó miedo en muchos; entre más ignorantes más grande el miedo.
Esas leyendas -basadas en la ignorancia debo repetir hasta la saciedad- no son nuevas, siempre han existido y, en muchos casos, han sido utilizadas para sacarle dinero a la gente y/u obtener poder.
DRÁCULA Y LOS VAMPIROS
Ni el famoso conde -muy popularizado por Hollywood o alguno de sus imitadores (Nosferatu, Bárnabas Collings, etc) han sido reales. La leyenda de Drácula se origina en la figura real de Vlad III, llamado también “el Empalador”, un príncipe de Valaquia conocido por su extrema crueldad y la novela de Bram Stoker quien situó la historia en Transilvania.
¿Que muchos aún creen en vampiros?
Déjeme decirle que, en cierta forma, tienen razón. Pero no por ser personajes de ultratumba que succionan la sangre a sus víctimas, en realidad existen seres humanos (principalmente políticos) que lo hacen con el dinero del pueblo.
LA LLORONA
Aunque recientemente se le tiende a confundir con una perdedora candidata a la presidencia (y también a su mentor) en realidad su leyenda tiene origen prehispánico, en México.
Una mujer vestida de blanco que aparecía en Tenochtitlan gritando “Hijos míos, me los llevaré”. El terror que infundía fue aprovechado después de la conquista por curas españoles que, de nuevo utilizando la ignorancia de la gente, se valían de la leyenda para sacar provecho personal en dinero o poder (o ambos).
LOS ZOMBIES
Su mito se remonta al folclore haitiano de los siglos 17 y 18. Los esclavos traídos de África creían que aquellos que se suicidaban se convertían en muertos vivientes. Con el tiempo y, de nuevo, utilizado por brujos y santones, la idea del zombi se convirtió en parte de la tradición vudú. ¿Dónde? Desde luego que en el país más atrasado culturalmente de América: Haití.
EL CADEJO
Es un perro espectral de la tradición oral indígena, desde el sur de México hasta Centroamérica.
No se sabe con mucha claridad qué le hacía a la gente, pero que le tenían miedo… muchísimo. Aún en la actualidad algunos siguen temiéndole, especialmente en las áreas rurales.
LAS MOMIAS
De éstas sí se tiene una prueba, realmente existieron, más que todo en el antiguo Egipto aunque -como todos supuestamente deben saber- se trataba de un invento de los sacerdotes para ofrecer vida eterna a todos aquellos que pagaban por ser momificados.
A pesar de la gran sabiduría de la época, la gente creía que preservando el cuerpo de los muertos, después de extraerle las vísceras y el cerebro, se preparaban para la eternidad en el viaje al más allá.
Fueron tantos los momificados a través del tiempo, que en el siglo 19, debido a una escasez de carbón y madera en Egipto, y dada la abundancia de momias – así de horrible e irrespetuoso como suena- fueron utilizadas como combustible para alimentar calderas de fábricas y locomotoras.
De nuevo Hollywood descubrió el filón hace muchos años y desde entonces – y hasta la actualidad- periódicamente producen nuevas aventuras basadas en ese mismo tema.
¿Qué le hacen las momias a la gente?
Caminan despacio, son torpes pero, de alguna manera, se las ingenian para alcanzar y estrangular a algunos lentos.
Ojo, no confundirlas en su lentitud con algunos burócratas. Esa es conocida y desaparece fácilmente a cambio de una propina.
FANTASMAS EN GENERAL
Son los espíritus de los muertos que disfrutan azorando a la gente. A muchos les jalan de los pies cuando están dormidos y a otros les salen en lugares oscuros asustándolos sin propósito definido, excepto su propia diversión.
Existen los llamados “médiums”, personas con poderes sobrenaturales capaces de convocarlos a petición de parientes y enamorados, desde luego a cambio un generoso pago.
Lo extraño del caso es que mucha gente culta, con preparación académica, cree en esos farsantes. Quizá todo motivado por el deseo -entendible- de volver a tener noticias de seres queridos.
Es algo parecido a los horóscopos; ¿cómo la alineación de los planetas y la fecha de nacimiento puede determinar la suerte de alguien?
Existen sólo doce signos del zodíaco, quiere decir que la suerte de toda la humanidad es la misma, igual para los doce grupos, nada más?
Pero muchos creen en eso, al grado que casi todos los periódicos tienen una columna diaria de horóscopo, pero no todos una columna científica.
No me decepcione, ¿usted cree en alguna de esas cosas?



