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sábado, julio 18, 2026

Algún día… o día uno

Por Enrique Zaldivar

¿Ya empezó aquello que se prometió hacer? O sigue esperando el momento perfecto. Este momento, amigos, realmente no existe. Cuando vamos creciendo y llenándonos de deseos de aceptación, o bien por temor al rechazo, vamos abrazando la idea de un perfeccionismo que nos paraliza. Esto, pues queremos ser aprobados en lo que hagamos. Vivimos del aplauso.

Tengo la oportunidad de platicar con gente valiosa que he conocido en diferentes equipos de trabajo desde su adolescencia. Muchos de ellos ahora hombres, mujeres, profesionales que al parecer todos lamentan lo mismo. ¡El tiempo se nos va! Y casi qué toca consolarlos, porque parece que están con tal nivel de frustración que prefieren abandonar sus sueños. Encerrados en un trabajo que les paraliza, pero por obligaciones asumidas toca estar para poder pagar lo que se debe.

Una de las palabras que más se usa en los negocios para definir a alguien es emprendedor. Alguien que emprende. Que comienza. Y esa es para mí, la palabra clave, comenzar. Primero que nada, puede quejarse todo lo que quiera de su situación actual y eso no hará que comience nada.

Puede llenarse de excusas o razones del porqué no ha logrado sus cosas y eso tampoco le hará arrancar nada. Solo hay un camino, decidirse a iniciar y afrontar las consecuencias que conlleva. Sé que para muchos, esto es como lanzarse en alta mar, sabiendo poco o lo mínimo para navegar, pero sepa que si no lo hace, con el tiempo se arrepentirá de nunca haberse lanzado.

El hubiera, es uno de los pensamientos que más nos amarra a todos, pues por nuestra mente corren escenarios que no existen. Ni existirán. Lo mismo pasa con nuestro “Algún día.” Algún día haré esto, haré aquello, comienzo lo que prometí. Mejor propóngase que sea el día uno de lo que va a comenzar. Permítaselo con toda la novatez del caso. Con el temor de un aventurero, pero con la inocencia de un niño que sabe hay todo un mundo por descubrir. Me encanta escuchar a las personas, pues creo fielmente que todos quieren contar su historia. Usualmente, cuando uno ve a alguien en una sala de espera, en un Uber, o en un lugar que permita conversar, basta le haga dos preguntas correctas y la persona le contará su historia.

Las que más admiro son las de aquellos, que sin temor alguno dieron enormes pasos de fe en la vida. A esos les llamo los verdaderos emprendedores. Creo que emprender es tan solo una etapa en la vida. Que de ello debemos crecer y partir para cosas mucho más grandes. Hacerse empresario. Expandir lo que está haciendo. El emprendimiento es una fase inicial solamente. Pero hay que hacerlo. Pregúntese ¿Dirá día uno, para qué? Para que proyecto. Qué cosa debe iniciar. En que materias necesita crecer para reinventarse, pero no espere más.

Los estoicos, siempre pensaban que la pereza o el temor eran un enorme mal, pues lo hacían desperdiciar el tiempo.

Un recurso valioso que luego se lloraba. El tiempo no regresa. Pero mañana puede ser el día uno para comenzar a recuperarlo. Es muy cierto que sobre pensar todo o el miedo es algo que nos paraliza. Pero debemos también saber que podemos tomar control de lo que hacemos y dar pasos firmes hacia lo que queremos. Nada crece de la noche a la mañana. Un cliente me dijo un día “Tampoco son rábanos los que estamos cultivando” (Tardan entre 22 y 60 días en crecer) En cambio, el bambú, alto, moldeable, fuerte y muy resistente pueden tardar de 3 a 5 años. ¡Mire esas diferencias!

Enrique Zaldivar
Enrique Zaldivar
2050 Comunicaciones
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