El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inició este miércoles su discurso a la nación desde la Casa Blanca con duras críticas a las políticas implementadas durante la administración de su predecesor, Joe Biden, a las que responsabilizó de haber debilitado al país en distintos ámbitos.
“Teníamos los peores acuerdos comerciales jamás firmados y nuestro país era objeto de burlas en todo el mundo, pero ya nadie se ríe”, afirmó el mandatario en los primeros minutos de su intervención.
Trump aseguró además que, en los últimos 11 meses, su Gobierno ha impulsado “más cambios positivos en Washington que cualquier otra Administración en la historia de Estados Unidos”.
El discurso, según había adelantado la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, tiene como objetivo presentar un balance de los logros alcanzados durante casi un año de gestión, así como exponer las prioridades del Ejecutivo para el próximo año.
Horas antes de dirigirse a la nación, Trump declaró a periodistas que su Administración recibió un país en condiciones críticas.
“Heredamos un desastre y hemos hecho un gran trabajo”, sostuvo, prometiendo que “muy pronto” Estados Unidos “será más fuerte que nunca”.
Uno de los ejes centrales del mensaje presidencial fue la política migratoria. Trump afirmó que durante la administración anterior la frontera “estaba abierta”, lo que, según dijo, permitió el ingreso masivo de personas al país.
“Estados Unidos estaba siendo invadido por un ejército de 25 millones de personas”, expresó.
En ese sentido, aseguró que su Gobierno logró revertir esa situación en poco tiempo.
“Heredamos la peor frontera del mundo y rápidamente la convertimos en la más fuerte de la historia de nuestro país”, señaló, agregando que pasaron “de lo peor a lo mejor” en cuestión de meses.
Asimismo, criticó a Biden por responsabilizar al Congreso de no poder cerrar las fronteras. “Al final resultó que no necesitábamos una ley, solo necesitábamos un nuevo presidente”, afirmó.
Tras estas declaraciones, Trump centró gran parte de su discurso en la economía estadounidense, destacando las medidas adoptadas por su Gobierno para mejorar la situación económica del país y fortalecer el crecimiento, el empleo y la estabilidad financiera, temas que, aseguró, seguirán siendo prioritarios en su agenda para el próximo año.


