Las relaciones entre Colombia y Estados Unidos atraviesan su momento más tenso en años luego de que el presidente colombiano Gustavo Petro acusara a Estados Unidos, y específicamente a Donald Trump, por la muerte de un pescador durante un ataque militar en el Caribe.
Según Petro, el incidente constituye una violación de la soberanía nacional, mientras que Washington sostiene que la embarcación atacada transportaba drogas ilícitas.
En respuesta, Trump anunció recortes en la asistencia económica a Colombia y la imposición de nuevos aranceles a sus productos. Además, calificó a Petro de “narcotraficante” y lo acusó de permitir la expansión del negocio de drogas en Colombia.
“Petro, un líder poco reconocido y muy impopular, con una actitud fresca hacia Estados Unidos, debería cerrar estos campos de exterminio de inmediato, o Estados Unidos se los cerrará”, declaró el mandatario estadounidense.
La disputa refleja un deterioro sostenido en las relaciones bilaterales, que se intensificó desde el inicio del segundo mandato de Trump.
En enero, el presidente estadounidense ya había amenazado con imponer aranceles luego de que Petro intentara restringir el uso de aviones militares estadounidenses para deportaciones.
La tensión también aumentó cuando Estados Unidos revocó la visa de Petro durante la Asamblea General de la ONU tras declaraciones del mandatario colombiano sobre desobedecer órdenes militares de Trump.
El ataque en el Caribe se produjo en medio de un despliegue militar estadounidense con cerca de 10.000 soldados, decenas de buques y aeronaves, en operaciones que Washington califica como antidrogas y antiterroristas centradas en Venezuela, pero que han provocado víctimas de varios países, incluyendo Colombia.
El gobierno de Petro denunció que el pescador Alejandro Carranza, fallecido en septiembre, era un civil a la deriva en aguas colombianas.
Dentro de Colombia, la reacción a las declaraciones de Petro fue dividida. La periodista y candidata conservadora Vicky Dávila apoyó a Trump, acusando al gobierno colombiano de favorecer al narcotráfico, mientras que el senador Iván Cepeda defendió a Petro, señalando que Estados Unidos debe asumir su responsabilidad en la demanda de drogas ilegales.
Petro, por su parte, pidió a la Fiscalía colombiana que asista a la familia del pescador para presentar una denuncia formal contra Estados Unidos, buscando una vía legal para esclarecer los hechos y exigir responsabilidades.


