El sector del transporte público de Honduras anunció que este jueves desarrollará una jornada de protestas pacíficas en distintos puntos estratégicos de Tegucigalpa y Comayagüela para exigir al Gobierno medidas más contundentes frente a la violencia y la extorsión que continúan afectando al rubro.
La movilización fue convocada tras el asesinato de un conductor de una unidad de transporte tipo «rapidito» ocurrido recientemente en la capital, un hecho que volvió a encender las alarmas entre motoristas, cobradores y empresarios del sector.
De acuerdo con la dirigencia del transporte, las manifestaciones iniciarán a partir de las 8:00 de la mañana y se concentrarán en las principales salidas hacia el sur, norte, Olancho, Santa Lucía y Valle de Ángeles.
Los organizadores aclararon que la protesta no contempla bloqueos de carreteras ni interrupciones del tránsito vehicular, ya que el propósito es visibilizar la problemática de inseguridad que enfrenta el transporte público sin afectar la circulación de los ciudadanos.
El dirigente del rubro, Wilmer Cálix, manifestó que la extorsión continúa siendo una de las mayores amenazas para quienes trabajan diariamente en el transporte colectivo y urgió a las autoridades a fortalecer las estrategias de seguridad.
«Necesitamos respuestas concretas que permitan proteger la vida de conductores, ayudantes y pasajeros. No podemos seguir trabajando bajo amenazas permanentes», expresó.
La protesta surge luego del ataque armado contra una unidad de la ruta Mateo–Mercado, en el que un conductor perdió la vida y un cobrador resultó herido. Según información preliminar, el atentado estaría relacionado con el cobro de extorsión y habría sido ejecutado por individuos que se movilizaban en una mototaxi.
Cálix también cuestionó la falta de resultados en la persecución penal de los responsables de estos delitos, señalando que la impunidad fortalece a las estructuras criminales que operan contra el sector transporte.
Las cifras reflejan la magnitud del problema. Solo en lo que va de 2026, 25 conductores del transporte público han sido asesinados de forma violenta en diferentes regiones del país, una situación que mantiene en constante incertidumbre a quienes diariamente prestan el servicio.
Los transportistas reiteraron que continuarán exigiendo medidas que garanticen condiciones seguras para operar y advirtieron que esperan una respuesta efectiva de las autoridades para evitar que la violencia siga cobrando vidas en el gremio.


