¿Se estancó?

¿QUÉ te parece –el Sisimite a Winston– dar un receso a la serie del bíblico diluvio para comentar lo sucedido en el cono sur? –Dale pues. La encumbrada del mismo que tienen allá en Brasil, va a ser objeto de cuidadoso estudio. El perdedor –como acá— ¿cuál ética de la derrota?, desconoce los resultados y pedirá anulación de la segunda vuelta. –Se trata de una remontada interesante. La diestra ganó la primera vuelta, 47.03%, mientras la siniestra obtuvo 45.16%. En el repechaje, el perdedor de la primera gana con 51.79 y su contrincante apenas obtiene 48.21%. Sacando las cuentas, el triunfador pasó de perder por 1.87 puntos a ganar por 3.58 puntos. Invirtió la diferencia electoral en 5.45 puntos porcentuales. Algunos factores: La abstención disminuyó del 21.08% al 19.2%. Acudieron a votar 2.96 millones más que en la primera vuelta. Se redujeron los votos blancos y nulos en 1.82 millones menos. ¿Cómo fue que Lula consiguió ampliar su votación en más de diez millones de sufragios en apenas tres semanas, cuando el derechista había llegado primero y contaba con una base electoral con posibilidades de ampliar al quedar por fuera varias fuerzas de derecha? ¿Adhesión al izquierdista o rechazo al de la derecha?

–Pues queda claro que una cosa es la afinidad ideológica de los electores y otra distinta es transferencia automática de esos votos. En votos absolutos, Lula sumó 10,376,694 votos adicionales, mientras que Bolsonaro solo sumó 3,721,538 papeletas adicionales. La izquierda 6.65 millones más de votos adicionales que su adversario. Error juzgar que todos los votos de la derecha pertenecían al derechista. Aquí juega otro tipo de consideraciones, entre ellas de personalidades y hasta familiares. El conservadurismo no necesariamente pertenece íntegro al bolsonarismo. Una parte del electorado de centro y centroderecha pudo haber tenido objeciones personales, institucionales o políticas frente al candidato que encarna la continuidad de una corriente familiar. Los votos no se transfieren por endoso, tampoco. No son propiedad de quien los obtuvo primero. La recomendación solo es eso, que el elector puede echársela en la bolsa y ejercer su libertad de sufragar de otra manera. Hay votos a favor de algo, pero generalmente el sentimiento se inclina por votar en contra de lo que desprecia. Y aquí ocurre una combinación de fenómenos: Quien gana pudo haber captado una proporción importante de los votantes de otras candidaturas. Algunos ciudadanos que no habían votado en la primera vuelta participaron en la segunda vuelta. Otros que habían votado en blanco o nulo pudieron optar por uno de los finalistas. Ahora bien, esto ¿fue una victoria del que ganó o una derrota del que perdió? No descartar que “Lula pudo haber construido una mayoría electoral positiva, atrayendo a personas que valoraban su gestión y preferían la continuidad de sus políticas.

O quizás, el atornillado en la silla fue mejor visto por ciertos sectores –que sin identificarse con él o su ideología– consideraron que lo otro era inaceptable. Ese es el voto de rechazo, no necesariamente equivalente a voto de castigo al que detenta el poder. Más bien se trata de un sentimiento para impedir que el otro extremo llegue. Hay más consideraciones. ¿Qué papel tuvo la movilización territorial? No solo en agilidad partidaria de mover su militancia, que es importante. La capacidad organizativa. También hubo dificultad de acceso por asuntos climatológicos, pero las votaciones se prorrogaron por 2 horas. Y el TSE anunció medidas de transporte colectivo gratuito. Cabe un análisis más detallado por comunidades especialmente en São Paulo, Minas Gerais, Río de Janeiro, Bahía y Pernambuco. Brasil es inmenso. Quien ganó logró conservar su fuerza del voto duro y ampliar su coalición de votantes –habría que indagar si a causa de voto favorable al candidato o rechazo al opositor– mientras que el perdedor prácticamente se estancó. –¿Y eso de allá –inquiere Winston– les servirá a estos aquí? -Lo dudo, acá si poco sirven las pasadas experiencias internas, menos que tengan cabeza para analizar las externas.

googletag.cmd.push(function() { googletag.display('div-gpt-ad-1788232886530-0'); });

En Portada

googletag.cmd.push(function() { googletag.display('div-gpt-ad-1788232886878-0'); });

Más Noticias de El País

googletag.cmd.push(function() { googletag.display('div-gpt-ad-1788232887907-0'); });