La Secretaría de Salud confirmó este lunes cuatro nuevos casos de sarampión en una misma familia residente en San Pedro Sula, elevando a diez el número de contagios registrados en Honduras durante 2026. Ante este escenario, las autoridades sanitarias fortalecieron las acciones de vigilancia epidemiológica y vacunación para contener la propagación del virus.
Los pacientes corresponden a un hombre de 43 años y a sus tres hijos, de 17, 14 y 11 años, quienes actualmente reciben seguimiento por parte de los equipos de salud. De acuerdo con la investigación epidemiológica, ninguno de los integrantes de la familia cuenta con un esquema de vacunación contra el sarampión debidamente documentado.
Las pesquisas realizadas por la Secretaría de Salud indican que el padre habría tenido contacto con personas que presentaban síntomas respiratorios durante un viaje efectuado a inicios de junio al municipio de Santa Rosa de Copán. Días después, entre el 19 y el 30 de junio, sus hijos comenzaron a presentar fiebre y erupciones cutáneas, síntomas característicos de esta enfermedad viral.
El primer contagio fue confirmado mediante pruebas de laboratorio, lo que permitió activar el protocolo nacional de respuesta. A partir de ese diagnóstico, las autoridades identificaron los demás casos dentro del mismo núcleo familiar mediante el rastreo epidemiológico.
Como parte de las medidas de contención, la Secretaría de Salud desplegó 14 brigadas de vacunación en el sector de Cofradía, en San Pedro Sula, además de reforzar la búsqueda activa de posibles contactos y el monitoreo de personas con síntomas compatibles con el virus.
Las autoridades sanitarias reiteraron el llamado a la población para revisar los carnés de vacunación, especialmente de niños, adolescentes y adultos que no tengan completo su esquema de inmunización. Recordaron que la vacuna contra el sarampión es gratuita, segura y se encuentra disponible en todos los establecimientos públicos de salud del país.
El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que se transmite por el aire a través de las gotas respiratorias que expulsa una persona infectada al toser, estornudar o hablar. Entre sus principales síntomas se encuentran fiebre alta, tos, secreción nasal, conjuntivitis y una erupción cutánea que suele extenderse por gran parte del cuerpo.
La Secretaría de Salud aseguró que continuará fortaleciendo la vigilancia epidemiológica en todo el territorio nacional con el objetivo de detectar oportunamente nuevos casos y evitar brotes de mayor magnitud.


