La conversación de cierra del editorial: (Mirá –tercia el Sisimite– aquí escribe la vieja amiga: “Este mundial ha sido maravilloso, no me despego”. “Esa sorpresota, el portero… en segundos hizo más de 15 mil amigos…” -Jue –ironiza Winston– como han cambiado los tiempos. Años cultivando relaciones para lograr las pocas amistades que atesoramos, y hoy, en esta era de la fría proximidad instantánea, en segundos aparecen 15 mil amigos, ya no digamos 17 millones en apenas unas semanas”). El amigo periodista RV es ocurrente; el mensaje que manda: “Vozinha presidente…”. La amiga abogada: “¡ja ja…en lo que hemos quedado! “Belleza de editorial, la nieta nos ilustró con manera sencilla e impactante de narrar el partido: la vida del portero y ese país; wahoo en segundos una historia inspiradora…”. “Yo no estaba en el modo del fútbol, pero convencida por mis hermanos que son 5, vi los partidos de Noruega, Brasil y luego México, Inglaterra. Pues casi me sentía «La Malinche», me fui con los vikingos y los herederos de Winston”.
La ilustrada amiga: “Hay que reconocer que es verdad lo que dijo el jugador. En lo particular, suelo ser indiferente al fútbol, pero vi el partido de Cabo Verde contra España al son de compartir ese rato con mis hijos y mi sobrino”. “Aunque todos le íbamos a España, minutos después nos preguntábamos quién era el portero que detenía los potenciales goles españoles”. “Y poco después, los chicos me preguntaron: ¿Dónde es que queda Cabo Verde?”. “Bien dice Vozinha: ¡Ahora todos saben ya dónde está Cabo Verde; y hay que reconocer la belleza de esa lección!”. Una lectora amiga: “El mundo es mucho más hermoso y comprensible con tus letras. Tienes una pluma privilegiada. Gracias por regalarnos tanta magia”. “Admiro profundamente tu habilidad para hilar historias, pulir cada frase y dar vida a cada personaje inolvidable”. “Escribes con el alma y eso es lo que te hace único. Gracias por el arte que compartes con nosotros”. Pero hay otros milagros: N’Golo Kanté (Francia). “Creció en una familia humilde en los suburbios de la capital. A los 11 años perdió a su padre, ayudando a su madre, que trabajaba como empleada de limpieza”. “Recogía cartón, chatarra y materiales reciclables que luego vendía”. “Siendo un niño, también recogía basura alrededor de los estadios para obtener algún ingreso”. “Su físico tampoco parecía prometer una carrera estelar, con apenas 1.68 metros de estatura y un cuerpo menudo, muchos clubes importantes lo descartaron”. “Lejos de rendirse, pasó casi diez años en un modesto club amateur antes de debutar como profesional a los 21 años con US Boulogne”. “Mientras otros compañeros ya eran estrellas, él todavía estudiaba contabilidad y se desplazaba a los entrenamientos en un pequeño patinete eléctrico porque ni siquiera tenía automóvil”. “Con la selección de Francia alcanzó la cima al conquistar la 2018 FIFA Copa del Mundo”. Ya siendo millonario siguió viviendo una vida sencilla”. Su historia demuestra que la grandeza no siempre hace ruido; a veces se manifiesta en el silencio, la disciplina, el trabajo constante y la humildad”.
“Garrincha (Brasil): Nació con las piernas torcidas (una 6 cm. más corta y arqueada hacia afuera) y la columna desviada. Los médicos le dijeron que nunca podría correr bien”. “Sin embargo, usó esas «piernas imposibles» para convertirse en el mejor driblador de la historia, llevando a Brasil a dos títulos y dando una alegría inmensa a su país, todo ello mientras soportaba dolores crónicos”. (Son –tercia el Sisimite– conmovedoras. -Y, te fijaste –comenta Winston– parecido a los árbitros “tramposos” que le pitaron penalti inventado a Honduras en el mundial 1982. ¿Por qué crees que expulsaron a un jugador inglés y pitaron un penal a favor de México? “Los árbitros, –confirman estudios– pueden verse influidos por sesgo equipo local (“home bias”); la presión de miles de aficionados; la importancia económica y deportiva del partido; el ambiente del estadio”. ¿Y por qué la FIFA –nadie habló con Infantino– no revocó la decisión del árbitro que pitó el penal inventado a Honduras en el mundial 82?).


