EN lo que hemos quedado, de cronistas deportivos. Todo comenzó con un editorial: “Como hemos estado hablando del origen del libro, –decíamos– lectores del colectivo quieren que escribamos sobre el origen del fútbol, de lo que no sabemos absolutamente nada”. Muy de madrugada recibimos la llamada del gran amigo y periodista RV, seguida de varios mensajes: “¿Ya se dio cuenta, cuál Día del Libro, cuál Neruda, Jorge Luis Borges, y los demás?”. “No… viva el mundial… dice el mundo”. “Aquí nadie está pendiente de quién viene o quién va o quién anda adónde, sino de los partidos del mundial”. El fin de semana la nieta –que regresó afónica de ver un partido con sus amigas en alguno de esos lugares con pantallas de transmisión satelital– nos pone un mensaje: “Tiene que escribir sobre Cabo Verde”. “Insane…” “primera vez en la historia del mundial, una población de 530,000 personas”. “Nadie les había logrado ganar, lo más era empatar”. Y, sobre todo, la historia de Vozinha, (el legendario arquero y héroe de la selección de fútbol), es de las más inspiradoras del Mundial”.
“Con 40 años, (edad de estar retirado en el fútbol) el portero cumplió el sueño de jugar una Copa del Mundo después de haber iniciado su carrera profesional relativamente tarde, a los 25 años”. “Tras su actuación histórica contra España, donde fue elegido el mejor jugador del partido, pasó de tener alrededor de 50,000 seguidores en Instagram a superar los 17 millones, en apenas unas semanas”. “Además, conmovió a mucha gente cuando contó que su madre no había podido viajar a verlo debutar por problemas con la visa; poco después logró conseguirla y pudo estar presente para apoyarlo en el torneo”. Pues bien, “la historia de Cabo Verde es, en muchos sentidos, la historia de un pequeño país que ha tenido que vencer enormes limitaciones geográficas y económicas para hacerse visible ante el mundo”. “Es un archipiélago de diez islas volcánicas situado en el Atlántico, frente a la costa occidental de África”. “Fue colonizado por Portugal en el siglo XV y se convirtió en un importante punto del comercio marítimo, incluido el tráfico de esclavos”. “Alcanzó su independencia en 1975, junto con el movimiento que también luchó por la liberación de Guinea-Bisáu”. “Desde entonces ha sido uno de los países africanos más estables políticamente, aunque con escasos recursos naturales y una población inferior al medio millón de habitantes”. “Gran parte de los caboverdianos vive en la diáspora, especialmente en Portugal, Francia, Países Bajos y Estados Unidos”. “En el fútbol, esa realidad explica por qué su crecimiento ha sido tan admirable”. “La selección era prácticamente desconocida”. “Muchos de sus mejores jugadores nacieron o crecieron en Europa, hijos o nietos de emigrantes, y eligieron representar la tierra de sus padres”. “Poco a poco comenzaron a competir de igual a igual en África, clasificándose por primera vez para la Copa Africana de Naciones y sorprendiendo al alcanzar los cuartos de final”.
Su debut en la Copa Mundial de la FIFA 2026 terminó convirtiéndose en una de las grandes historias del torneo”. “Empatar sin goles frente a una potencia como España parecía una hazaña imposible, y el principal responsable fue el veterano guardameta Josimar José Évora Dias”. “Sus siete atajadas le valieron el premio al mejor jugador del partido y lo transformaron, de la noche a la mañana, en un fenómeno mundial”. Quizá la frase que mejor resume todo lo ocurrido la pronunció el propio Vozinha al despedirse del torneo: “Todo el mundo ya sabe dónde está Cabo Verde”. Y probablemente tenga razón. “Más allá de los resultados deportivos, el Mundial permitió que millones de personas descubrieran un pequeño país cuya mayor riqueza nunca fue el tamaño de su territorio, sino la perseverancia de su gente”. (Mirá –tercia el Sisimite– aquí escribe la vieja amiga: “Este mundial ha sido maravilloso, no me despego”. “Esa sorpresota, el portero… en segundos hizo más de 15 mil amigos…” -Jue ironiza Winston– como han cambiado los tiempos. Años cultivando relaciones para lograr las pocas amistades que atesoramos, y hoy, en esta era de la fría proximidad instantánea, en segundos aparecen 15 mil amigos, ya no digamos 17 millones en apenas unas semanas”).


