Nueva York. El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI), principal referencia del crudo estadounidense, registró este lunes una fuerte caída de alrededor del 6,9 %, después de que Estados Unidos suspendiera nuevos ataques contra Irán y aumentaran las expectativas de una posible desescalada del conflicto en Oriente Medio.
El WTI llegó a cotizar cerca de los 78,85 dólares por barril, mientras el Brent, referencia internacional, también retrocedió con fuerza y se ubicó alrededor de los 83 dólares.
La reacción de los mercados se produjo luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara que había decidido cancelar los ataques previstos contra Irán y que buscaba avanzar hacia negociaciones. El anuncio redujo temporalmente los temores de una nueva escalada militar que pudiera afectar el tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del mundo.
Mercados reaccionan ante menor riesgo de interrupciones
Durante las últimas semanas, las tensiones entre Washington y Teherán habían provocado importantes movimientos en los precios del crudo. El temor de que el conflicto afectara el transporte marítimo y las exportaciones de petróleo impulsó previamente las cotizaciones por encima de los 100 dólares por barril.
Con la posibilidad de una pausa en las operaciones militares, los operadores comenzaron a descontar un escenario de menor riesgo para el suministro energético. Sin embargo, los mercados continúan atentos a la evolución de las relaciones entre Estados Unidos e Irán.
La situación sigue siendo incierta. Mientras Trump sostiene que existe una posibilidad de avanzar hacia un acuerdo, autoridades iraníes han negado que estén previstas negociaciones directas, aunque continúan conversaciones relacionadas con la seguridad y la navegación en la región.
OPEP+ también influye en el comportamiento del crudo
A la presión bajista provocada por la menor tensión geopolítica se suma la decisión de la OPEP+ de incrementar su producción en aproximadamente 188.000 barriles diarios a partir de septiembre, una medida que añade expectativas de mayor disponibilidad de crudo en el mercado.
Analistas consideran que la trayectoria del petróleo dependerá ahora de si la reducción de las tensiones entre Estados Unidos e Irán se mantiene y de si se normaliza progresivamente el transporte de hidrocarburos por las rutas marítimas de la región.
La fuerte caída del WTI demuestra nuevamente la sensibilidad del mercado petrolero ante los acontecimientos geopolíticos y las expectativas sobre el suministro mundial.


