Redacción. En Kenia, un número creciente de pacientes ha comenzado a recurrir a una alternativa poco convencional para aliviar el dolor: la picaduras de abejas.
Esta práctica forma parte de la apiterapia, una terapia natural que utiliza productos derivados de las abejas con fines medicinales.
En un pequeño centro de bienestar ubicado a las afueras de Nairobi, personas con dolencias musculares, artritis y otros padecimientos crónicos acuden en busca de alivio.
Allí, terapeutas especializados aplican de forma controlada picaduras de abejas vivas en puntos específicos del cuerpo.
La técnica, aunque controvertida, ha ganado popularidad entre quienes aseguran haber experimentado mejoras significativas.
“Sentí alivio después de unas pocas sesiones”, afirmó uno de los pacientes que asiste regularmente al centro. Para muchos, la apiterapia se ha convertido en una esperanza donde la medicina convencional no ha ofrecido resultados efectivos.
¿Qué es la apiterapia?
La apiterapia es una forma de medicina alternativa que emplea productos apícolas como el veneno de abeja, la miel, el propóleo, la jalea real y el polen para tratar diversas afecciones.
Uno de sus usos más llamativos y debatidos es precisamente la aplicación de picaduras de abejas vivas, cuyo veneno contiene compuestos que, según defensores de esta práctica, tienen propiedades antiinflamatorias y analgésicas.
Lea también: Apple Watch podría detectar embarazos: ¿qué tan confiable es su tecnología?
Aunque la apiterapia cuenta con siglos de historia en varias culturas, su aplicación moderna aún divide opiniones dentro de la comunidad médica.
Algunos expertos advierten sobre los riesgos, especialmente en personas alérgicas, y enfatizan la necesidad de estudios clínicos más amplios para validar su eficacia.
Mientras tanto, en Kenia y otras partes del mundo, quienes padecen dolor crónico continúan apostando por esta alternativa natural, con la esperanza de encontrar alivio en los aguijones de la naturaleza.


