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lunes, abril 15, 2024

La correcta paternidad siembra un gran destino en las personas

El primer párrafo quiero dedicarlo a las mamás. Sobre todo, a esas mamás que les toca doble tarea, al haber un padre ausente. Reconozco que mucho de los asuntos que como sociedad enfrentamos hoy día, es debido a eso. Esa falta de paternidad por parte de nosotros, los hombres. ¡Vaya desafío el de todas las mamás, tías y abuelas, que les toca cubrir ese espacio de manera diligente!

Dicho esto, y celebrando el próximo Día del Padre, quiero mencionar a todos aquellos papás, porque sí los hay y muchos, que hacen bien su labor. A ellos, mi respeto y admiración, ya que, aunque aún no lo soy, espero poder tener ese privilegio que muchos ya lo tienen. La buena paternidad se nota. La seguridad y confianza de las personas que han tenido un padre que les ha moldeado su carácter, que les ha proveído y ha dicho presente, junto a la madre, en esos momentos decisivos de la vida, se nota que, en su interior, existe algo diferente que quiero resaltar.

Padre perfecto, no lo hay. Solo nuestro Padre creador. Pero hay padres que han moldeado lo que somos, quizás de una manera dura, o tosca, pero han sumado esa cuota de firmeza, que muchas veces la vida nos exige. En lo personal, mi padre aún vive, y no me ajustaría esta columna para compartirle sus consejos, regaños, muchas veces reproches, ternura y, sin duda, modeló el hecho que intentemos como él mismo siempre dijo,superarlos” a ellos en el futuro.

Mi padre siempre dijo, este es un caminar generacional. Los hijos siempre deben intentar hacerlo mejor que los padres, y eso despertó en mis hermanos y en mí, el deseo de la mejora continua. Admiro las personas que vienen de hogares separados, o bien que a temprana edad perdieron su padre. ¡Vaya que les ha tocado recorrer la milla extra en la vida!

Así como también conozco personas que se han criado con dos papás. El padre biológico, y el padre de crianza, seguro por un nuevo hogar formado por la madre tiempo después. La paternidad diría que se resume en una palabra: “Hombría”. El hombre, como tal, debe ser proveedor, y esto implica en todas las áreas de la familia. material, espiritual, económica y hasta emocional.

Muchos padres ejercen paternidad de lejos, ¡Pero la ejercen! Admiro los que andan quizás en una embarcación, o tienen un trabajo fuera del país y nada de eso les impide ejercer ese privilegio. La paternidad es mentoría. Ya que un padre, debe saber conocer de cerca a sus hijos y ayudarle en su caminar a sacar lo mejor de sus dones y habilidades.

Me alegro cuando escucho a padres preocupados por “qué estudiará su hijo”. Entiendo que les preocupa su destino. Y ese es el mejor legado que se puede dejar. Nada influye tanto en una persona como el ejemplo. El gran John Maxwell habla mucho durante sus presentaciones acerca de la gran influencia de su padre, el cual, con más de 90 años, sigue haciendo labores de voluntariado para ayudar a las personas.

Fue su padre quien le enseñó a “dar valor” a la gente y esa semilla levantó al gran mentor que hoy es. Como lo mencioné al principio, sé que hay muchos padres irresponsables hoy en día, pero, por favor, que eso no apague la gratitud y la honra que debemos dar a aquellos papás que, en verdad, se esfuerzan por dar lo mejor para que sus hijos, sean personas que den luz a una sociedad cada vez más apagada. ¡Felicidades a ellos!

Enrique Zaldivar
Enrique Zaldivar
2050 Comunicaciones
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