Tegucigalpa, Honduras. El expresidente Juan Orlando Hernández compareció este miércoles ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ) en una nueva jornada del proceso conocido como Pandora II, en medio de un fuerte cruce de acusaciones entre su defensa y la Procuraduría General de la República.
Hernández llegó al complejo judicial bajo un amplio dispositivo de seguridad y acompañado por integrantes de su equipo legal y su esposa, la ex primera dama Ana García. Antes de ingresar a la sala donde se desarrolla la diligencia, ambos ofrecieron declaraciones a los medios y cuestionaron públicamente la actuación del procurador general, Dagoberto Aspra.
El proceso tiene como antecedente la comparecencia de Hernández del pasado 3 de agosto, cuando el juzgado le impuso medidas cautelares sustitutivas y le permitió enfrentar en libertad la causa relacionada con presuntos delitos de fraude y lavado de activos. La comparecencia voluntaria había sido programada como condición para suspender temporalmente la orden de captura y la alerta internacional que pesaban sobre el exmandatario.
Hernández acusa a Aspra de buscar notoriedad
A su llegada a los tribunales, Hernández cuestionó las declaraciones realizadas por el procurador Dagoberto Aspra y aseguró que este habría presentado una versión distinta de lo ocurrido durante la audiencia anterior.
El exmandatario negó haber intimidado o amenazado a representantes del Estado y pidió que se revisen los registros audiovisuales de la audiencia del 3 de agosto para contrastar las versiones enfrentadas.
Hernández también sostuvo que el expediente constituye una persecución de carácter político y cuestionó que actualmente se le atribuyan los delitos de fraude y lavado de activos, señalando que en etapas anteriores del caso las posiciones de las instituciones involucradas habrían sido diferentes.
La defensa del expresidente mantiene que sus intervenciones durante las diligencias judiciales estuvieron amparadas por su derecho a la defensa y que cualquier señalamiento en su contra debe ser sustentado mediante pruebas dentro del proceso.
Ana García cuestiona las declaraciones del procurador
La ex primera dama Ana García acompañó a Hernández durante su ingreso a la CSJ y también lanzó críticas contra Aspra.
García sostuvo que el procurador no estuvo presente físicamente durante la audiencia anterior y cuestionó que posteriormente realizara declaraciones públicas sobre lo ocurrido en esa diligencia.
Asimismo, afirmó que existe un informe del Comité Nacional de Prevención contra la Tortura (CONAPREV) relacionado con las condiciones de los centros de detención del país y la seguridad que podría enfrentar el exmandatario en caso de ser enviado a prisión.
La ex primera dama también rechazó versiones sobre un supuesto traslado de Hernández a las instalaciones de las Fuerzas Especiales de la Policía, conocidas como «Cobras», y sostuvo que dicho lugar no debe ser considerado un centro penitenciario.
Estas afirmaciones forman parte de la posición de la defensa y deberán ser valoradas dentro de las actuaciones correspondientes del proceso judicial.
Pandora II vuelve a poner a JOH frente a los tribunales
El caso Pandora II se remonta a una investigación de la Unidad Fiscal Especializada Contra Redes de Corrupción (UFERCO) sobre el supuesto desvío de recursos públicos mediante fundaciones y estructuras vinculadas a actividades políticas.
El proceso contra Hernández contempla acusaciones por presunto fraude y lavado de activos. La investigación ha colocado nuevamente al exmandatario frente a la justicia hondureña después de su regreso al país en julio de 2026.
La resolución que permitió su comparecencia voluntaria estableció inicialmente la audiencia del 3 de agosto y dejó sin efecto temporalmente la orden de captura y la alerta internacional mientras se cumplían las condiciones judiciales.
Durante la audiencia anterior, Hernández obtuvo medidas sustitutivas a la detención, por lo que continúa el proceso bajo restricciones judiciales.
Jornada bajo fuerte seguridad
El ingreso del exgobernante a la CSJ estuvo acompañado por un despliegue de agentes policiales, mientras medios de comunicación y seguidores permanecían atentos al desarrollo de la diligencia.
El enfrentamiento público entre las partes añade un componente político al proceso judicial, aunque las responsabilidades penales que se atribuyen a Hernández deberán determinarse exclusivamente mediante las actuaciones y decisiones de los tribunales.
La causa Pandora II continúa abierta y las próximas resoluciones judiciales serán determinantes para establecer si Hernández permanece bajo medidas sustitutivas o si se produce alguna modificación de las condiciones impuestas durante el proceso.


