El Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) informó que la recaudación por concepto de la Tasa de Seguridad Poblacional (TSP) asciende a 16,133 millones de lempiras en el período comprendido entre 2022 y 2025.
Este fideicomiso, conocido popularmente como el “tasón”, fue creado con la justificación de atender emergencias nacionales y financiar el fortalecimiento de la seguridad en el país.
En el período anterior (2018-2021), el mismo mecanismo recaudó 11,066 millones de lempiras, lo que evidencia un aumento considerable en los últimos años.
De acuerdo con el CNA, el incremento responde principalmente a la contribución sobre transacciones financieras, que representa más del 96 % de los ingresos.
Además, otras actividades como la telefonía móvil, la minería, las cooperativas y los casinos también generan aportes, aunque en menor proporción.
El destino de los fondos de la TSP ha sido objeto de debate. Originalmente, se planteó para atender emergencias como desastres naturales y para financiar la lucha contra la inseguridad y el crimen organizado.
Sin embargo, el CNA ha advertido en múltiples ocasiones sobre la falta de transparencia y la ausencia de rendición de cuentas en la administración de estos recursos, los cuales son manejados bajo un esquema de fideicomiso en bancos privados.
Organizaciones sociales y analistas financieros han señalado que la dependencia casi exclusiva del impuesto a las transacciones bancarias genera una carga económica desigual para la población, afectando tanto a pequeños como a grandes usuarios del sistema financiero.
El CNA sostiene que, pese a la millonaria recaudación, los niveles de criminalidad e inseguridad en el país no reflejan una mejora proporcional, lo que reaviva cuestionamientos sobre el verdadero impacto del “tasón” en la vida de los hondureños.
Extraditaran a Francisco Cosenza, exdirector de la Tasa de Seguridad por lavado de activos


