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jueves, julio 16, 2026

Denia Gutiérrez, la enfermera que ora por los recién nacidos del Mario Catarino Rivas

En medio del ritmo acelerado del Hospital Mario Catarino Rivas, en San Pedro Sula, una enfermera se ha convertido en símbolo de esperanza para muchas familias. Se trata de Denia Gutiérrez, licenciada en enfermería del área de neonatología, quien ha llamado la atención en redes sociales por la costumbre de orar por los bebés y pacientes bajo su cuidado.

Denia se define como una mujer de profunda fe y asegura que esa convicción espiritual la ha acompañado desde mucho antes de vestir el uniforme de enfermería. Según relata, durante sus años de estudio aprendió a confiar plenamente en Dios, incluso en las necesidades más pequeñas.

“Lo que me ha motivado a orar por mis pacientes es la gratitud y la convicción de que Dios es quien tiene el control de todo. Cuando estaba estudiando, recuerdo que incluso oraba hasta para poder comprar un par de zapatos y siempre Él proveía”, expresó.

La enfermera cuenta que, a lo largo de sus turnos en neonatología, ha vivido momentos que fortalecieron aún más su fe. Ha visto a bebés en estado delicado evolucionar favorablemente y a familias recuperar la esperanza en situaciones difíciles.

“He podido ver la mano poderosa de Jehová sanar a muchas personas. Eso me recuerda cada día por qué hago este trabajo”, comentó.

En el área de neonatología del Mario Catarino Rivas se atienden recién nacidos que requieren cuidados especializados, muchos de ellos prematuros o con complicaciones de salud. En ese entorno, Denia considera que además de la atención médica, las palabras de ánimo y la oración pueden brindar consuelo a los padres que atraviesan momentos de angustia.

Su historia comenzó a viralizarse después de que compañeros y usuarios en redes compartieran imágenes y testimonios sobre su labor. Los comentarios destacan no solo su profesionalismo, sino también la cercanía humana con la que trata a los pacientes y sus familias.

“Hay personas que llegan con miedo, cansancio y lágrimas. A veces una oración les da paz para seguir adelante”, afirma la licenciada.

La publicación que dio a conocer su historia generó cientos de reacciones de apoyo. Muchos usuarios agradecieron que existan profesionales de la salud que combinan el conocimiento científico con la empatía y la sensibilidad hacia quienes sufren.

Aunque reconoce que la medicina y el trabajo del personal sanitario son fundamentales, Denia insiste en que su fe le permite afrontar cada jornada con esperanza.

“Nosotros hacemos nuestra parte como profesionales, pero siempre le pido a Dios sabiduría para atender a cada paciente”, señaló.

Hoy, mientras continúa sus labores entre incubadoras, monitores y largas jornadas hospitalarias, Denia Gutiérrez se ha convertido para muchos hondureños en un ejemplo de vocación, servicio y fe inquebrantable, demostrando que en los pasillos de un hospital también pueden surgir historias que inspiran.

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