Un tribunal de Brasil condenó al pastor evangélico Lúcio Barreto Júnior y a la Iglesia Bautista de Lagoinha al pago de una indemnización de 150.000 reales, equivalentes a unos 30.000 dólares, por declaraciones consideradas sexualizantes hacia la hija del religioso, quien tenía 11 años cuando ocurrieron los hechos.
La sentencia se deriva de un sermón ofrecido el 15 de abril de 2024 durante un servicio religioso dirigido exclusivamente a hombres y centrado en la educación de los hijos. En esa ocasión, el pastor relató que había besado a su hija en los labios y realizó comentarios sobre la menor que fueron considerados inapropiados y sexualizantes.
La jueza Miriam Vaz Chagas concluyó que las expresiones utilizadas durante el sermón contribuían a presentar el cuerpo femenino como un objeto sujeto a la apropiación y disputa masculina. También señaló la responsabilidad de la iglesia por haber difundido posteriormente el contenido en sus redes sociales sin incluir una advertencia o comentario crítico sobre las declaraciones.
Como parte de la resolución judicial, además de la indemnización, el pastor deberá ofrecer un nuevo sermón para retractarse públicamente de sus palabras y condenar cualquier forma de violencia contra mujeres, niñas y niños.
La Iglesia Bautista de Lagoinha también deberá publicar la retractación en sus plataformas digitales y difundirla en tres medios de comunicación, con el objetivo de contrarrestar el alcance que tuvo el mensaje original.
El caso ha generado atención en Brasil por el debate sobre los límites de los discursos religiosos cuando involucran a menores de edad y por la responsabilidad de las instituciones que amplifican este tipo de contenidos en redes sociales.


