El papa León XIV lanzó este jueves una advertencia sobre la influencia de quienes utilizan el sentimiento religioso de los creyentes para favorecer intereses particulares y los llevan a radicalizar determinados aspectos de la enseñanza cristiana.
El pontífice hizo el señalamiento durante la homilía de la misa celebrada en la Basílica de San Pedro, con motivo de la inauguración del nuevo año académico de las Universidades Pontificias de Roma.
León XIV sostuvo que a lo largo de la historia han existido “falsos maestros” que desvían la religiosidad de las personas hacia sus propios intereses, al tiempo que enfatizó que la radicalización de una parte de la enseñanza puede terminar alejando a los fieles de la visión integral de Cristo y su Evangelio.
Ante estudiantes, profesores e investigadores, el Papa pidió asumir el estudio como un servicio a la fe y a la verdad, y defendió la importancia de la razón, las preguntas y el pensamiento crítico como elementos esenciales para vivir la fe.
El pontífice también destacó la responsabilidad de la Iglesia de custodiar el contenido de la Revelación y, al mismo tiempo, promover la reflexión científica, la mediación cultural y la aplicación práctica de los conocimientos.
Un llamado a pensar más allá de los datos
Durante su homilía, León XIV reflexionó sobre el papel de la inteligencia y sostuvo que esta no debe limitarse a acumular información. En una referencia al avance tecnológico, señaló que un algoritmo puede procesar datos con mayor rapidez que una persona, pero que la inteligencia humana también tiene la capacidad de recordar experiencias, reconocer su valor y entrar en contacto con su dimensión humana.
El Papa llamó además a estudiantes, docentes e investigadores a “custodiar el corazón” frente a factores como las ambiciones, rivalidades y rutinas que pueden desgastar a las personas y alejarlas de aquello que da sentido a su vocación.
En ese contexto, pidió promover una relación equilibrada con las nuevas tecnologías y recuperar espacios para el silencio, la lectura, el estudio reflexivo y el análisis, al considerar que estos elementos contribuyen a preservar la libertad interior.
Invitación a no olvidar a los más pobres
Otro de los ejes de su mensaje fue la solidaridad. León XIV pidió a los universitarios no olvidar a las personas pobres y compartir las oportunidades de formación que han recibido.
“Abramos la puerta, no nos encerremos”, exhortó el pontífice, al plantear que el conocimiento debe estar vinculado con la realidad y ponerse al servicio de los demás.
Finalmente, animó a los estudiantes de las universidades pontificias a aprovechar su convivencia con personas procedentes de diferentes continentes para construir vínculos. Les pidió conversar, escucharse, compartir experiencias, orar juntos y crear amistades que puedan acompañarlos durante toda la vida.
La celebración marcó oficialmente el inicio del Año Académico 2026-2027 de las Universidades Pontificias, en una ceremonia presidida por León XIV en la Basílica de San Pedro.


