La presidenta del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), Anabel Gallardo, advirtió que el encarecimiento de los combustibles está aumentando los costos de producción de las empresas y ejerciendo presión sobre la economía de los hogares hondureños, en medio de la incertidumbre internacional provocada por la guerra.
La dirigente empresarial explicó que Honduras depende de la importación de carburantes, una condición que limita la capacidad del país para controlar las variaciones de precios derivadas del comportamiento del mercado internacional.
Gallardo señaló que el impacto no se limita a quienes utilizan vehículos particulares, ya que los combustibles son indispensables para el transporte de mercancías y pasajeros, así como para el funcionamiento de maquinaria y equipos en diferentes actividades productivas.
“Todo utilizamos combustibles”, expresó la representante del COHEP, al referirse a la repercusión que tienen los incrementos en los gastos operativos de las compañías y en el costo de vida de la población.
La empresaria advirtió que, cuando aumentan los costos de transporte y producción, también se generan presiones sobre los precios de los bienes y servicios que consumen las familias, lo que puede reducir su capacidad de compra.
Ante este escenario, Gallardo manifestó su esperanza de que la crisis internacional disminuya o llegue a su fin, lo que podría contribuir a estabilizar los mercados energéticos y aliviar la presión económica sobre empresas y consumidores.
Nueva Ley de Energía Eléctrica: empresarios esperan resultados
En relación con el sector energético, Gallardo también se refirió a la aprobación de la Ley de Justicia Energética, cuya entrada en vigor fue oficializada tras su publicación en el diario oficial La Gaceta el 29 de septiembre de 2026.
La presidenta del COHEP manifestó que el sector privado espera que la aplicación de la normativa produzca cambios concretos a mediano y largo plazo, especialmente en la calidad y continuidad del suministro eléctrico y en la competitividad de las tarifas.
La dirigente destacó que tanto los hogares como las empresas necesitan un servicio confiable y con precios competitivos, debido a que la electricidad es un insumo esencial para la producción, el comercio y la prestación de servicios.
Gallardo sostuvo que las expectativas empresariales están centradas en que la implementación de la ley contribuya a mejorar las condiciones para emprender, invertir y generar empleo en Honduras.
No obstante, los resultados dependerán de la aplicación efectiva de las disposiciones y de las mejoras que puedan concretarse en el funcionamiento del sistema eléctrico nacional.


