Tegucigalpa, Honduras. Un grupo de activistas del Partido Nacional se concentró la mañana de este miércoles frente a Casa Presidencial para exigir oportunidades de empleo dentro de las instituciones del Estado y solicitar que las autoridades escuchen las peticiones de las bases de la organización política.
Durante la manifestación, los participantes dirigieron sus demandas al presidente Nasry Asfura, a quien pidieron facilitar oportunidades laborales para los simpatizantes nacionalistas que aseguran haber respaldado al partido y que todavía no han conseguido una plaza en la administración pública.
Una de las manifestantes, que portaba la bandera de Honduras, pidió directamente al ministro Luis Castro que les permitiera ingresar a Casa Presidencial para plantear sus solicitudes.
“Pedimos al ministro Luis Castro que nos abra las puertas de Casa Presidencial”, expresó durante la protesta.
Reclaman más oportunidades para las bases
Los manifestantes reconocieron que algunos integrantes del Partido Nacional han obtenido oportunidades laborales desde la llegada de la nueva administración; sin embargo, sostuvieron que todavía hay numerosos simpatizantes que esperan ser considerados para ocupar puestos en las dependencias gubernamentales.
Con consignas como “queremos trabajo”, los participantes insistieron en que los ministros y otros funcionarios deben prestar mayor atención a las solicitudes de empleo que presentan las bases del partido.
Los inconformes advirtieron que mantendrán sus acciones de protesta hasta conseguir una respuesta de las autoridades, aunque no detallaron si existe una fecha límite para sus exigencias.
Presión por empleos en el Gobierno
La movilización se suma a otros reclamos de simpatizantes nacionalistas que, en semanas recientes, han solicitado oportunidades laborales frente a instalaciones gubernamentales de la capital.
Las protestas reflejan las demandas de sectores de la base partidaria que esperan incorporarse al aparato estatal tras el cambio de administración.
Por el momento, no se ha informado públicamente sobre un acuerdo alcanzado entre los manifestantes y las autoridades para atender sus peticiones.
La exigencia también plantea el debate sobre los procesos de contratación en las instituciones públicas, donde las plazas deben responder a las necesidades del servicio y a los requisitos establecidos para cada puesto.
Mientras los manifestantes piden ser escuchados, queda pendiente conocer la respuesta oficial del Gobierno y si se establecerá algún mecanismo para recibir y evaluar sus solicitudes laborales.


