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martes, febrero 27, 2024

Ciertas claves de la situación

No se requiere inteligencia excepcional para entender que en el panorama político actual, algunas conductas y actitudes provienen más del inclusivo interés personal que del social. Dentro de las filas liberales, por ejemplo, manan airadas voces que defienden “la democracia” (¿la construyeron alguna vez ellos?), y que, incluso, inventan sus propios relatos de persecución y ofensa moral pero que en el fondo por lo que batallan es por la próxima nominación presidencial del partido, a un año plazo. Deben alzar la voz, por ende, y despotricar contra lo que está puesto al frente, los enfrente y estremecer conciencias alegando que procuran protegernos de la ‘satanidad’ socialista, que tampoco existe excepto en su torpe arenga. El 99 % de medidas adoptadas por la administración de Libre proviene de un perfil ético, o a lo más social-demócrata estilo nórdico, lo que siempre es buen plan. Si fuera socialismo duro, tres cuartas partes de pícaros, civiles y militares, estarían presos ya en celdas de vergüenza y hierro y habría confrontaciones radicales, lo que más bien se evita.

No se ocupa perspicacia pródiga para comprender que la causa primordial y casi única para impedir que se elija en propiedad a los fiscales es el blindaje a la corrupción patrocinado por los llamados grupos de oposición, incluyendo BOC, donde pululan individuos hartamente sindicados por los hasta ahora pasivos tribunales como actores y cómplices del delito. A las candidaturas anti-corrupción del Gobierno procuran oponer, con fiereza, candidaturas flojas y permisivas pues si arriban decentes personas al cargo, los come Satanás. Ya comienza a verse el cúmulo, apenas principio, de expedientes criminales vergonzosamente ocultos y engavetados por la administración anterior y que apuntan a figuras políticamente agresivas, aunque jamás inocentes.

No se requiere mente divina para advertir que la más grave falla del presente Gobierno es la comunicación pública. Nunca es similar ser periodista que estratega comunicacional. El primero reporta, el segundo analiza. Por lo que el mando vigente se obliga a activar métodos novedosos, incluso inusitados, o pierde imagen a velocidad. El pueblo quiere saber si la propuesta que votó funciona, si la escogencia que adoptó va a construir patria o repite errores. Si los funcionarios le funcionan a la suma líder estatal o son incapaces o haraganes. Complejo momento de opinión en que no queda tiempo, el espacio se agota, se trabaja bien o regresan los neoliberales y apátridas al poder para involucionar todo y subastar al país…

Como tampoco tienes que ser doctor en Filosofía para detectar que el cuadro sustancial de la vivencia hondureña es el enfrentamiento de dos opuestos modos de pensamiento: el conservador pro statu quo y el resistente y progresista, un conflicto que no se ha resuelto en dos siglos de nación pero que tampoco es eterno. La clave para superar tales distancias es la educación, que obliga a las gentes a comunicarse y entenderse, a privilegiar vías conciliatorias.

Pero, entre tanto, el enfrentamiento es no sólo inevitable sino natural. Los cachurecos proseguirán intentando explotar al ser humano y los progresistas liberarlo. Así que sencillo: escoge tu bandera, bróder.

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