Por Enrique Zaldivar

Recién platicaba con un amigo sobre sus expectativas para este nuevo año. Y las lecciones que aprendimos del año anterior. Un año que para cualquier emprendedor fue sumamente complicado, por diferentes circunstancias, pero yo lo llamaría desafiante, porque aquel que aspira a tener negocio debe ser creativo y muy resolutivo si quiere seguir adelante.
En la plática, mi amigo me dijo, cada comienzo de año me detengo a leer un libro llamado “Cambios necesarios” Del Dr. Henry Cloud. Donde brinda muchísimas lecciones prácticas de como nosotros podemos cambiar de bueno, a mejor. Y es que contemplamos nuestras situaciones, por dolorosas que fueran sin remedio alguno, hasta que estamos apretados y no queda más remedio que cambiar.
Cuando aprendemos que cada período nuevo, debemos revisar y hacer cambios en nuestra vida, podemos asegurar un crecimiento continuo. Desarrollar menos apegos, y encontrar una madurez en el avance que tengamos. Hoy es buen tiempo para hacerlo. ¿Qué cambios necesarios debo hacer? Qué cosas están muertas ya y es mejor desecharlas. ¿Qué cosas están enfermas y no quieren sanar? Que cosa buena. Me impide algo excelente. ¿Personas? Tareas. Tiempo.
Uno debe generar cambios en tres sentidos: Hay que cambiar todo aquello que obstaculiza mi crecimiento. En un momento lo valoré, me pareció bien, pero puedo decir que ya no me está ayudando a crecer, a ser mejor. ¡Haga cambios! También debemos poner ojo en todas aquellas cosas cuyo estado es enfermo, o bien casi por perecer y es mejor decirle adiós ya.
Hay personas que le hemos invertido mucho tiempo ya, para ayudarles, para que salgan adelante, para que mejoren y al parecer no tienen interés de hacerlo. Incluso, hay relaciones en pareja, que uno está esperando que den pasos importantes y lo único que se hace es dar vuelta en círculos. Cambios necesarios ya. Y por último, debemos vernos a nosotros mismos.
¿Qué debo cambiar en mí? Qué hábitos, qué actitudes debo decir ¡Basta! Decir que ya algo que no me suma. Y hablamos de que es más difícil esperar las personas cambien. Pues nadie lo hará si no parte de ellos. Todos contamos con grandes responsabilidades y nos toca tomar decisiones rápidas, frías y efectivas. ¡No es fácil! En esta temporada, regálese un tiempo de reflexión y piense que cosas debe hacer cambios en áreas que usted está estancado.
Si usted hace esos cambios necesarios en sus relaciones, mucha gente se le va a resentir, pero puede estar seguro de que comenzará a sumar personas valiosas a su vida. Si lo que hará es cambiar malos hábitos, piense en el logro que desea, al sustituirlos por ánimos buenos y constructivos. Y tampoco se imponga cambios radicales de la noche a la mañana que lo único que lo llevará es a tirar la toalla pronto.
Vaya haciendo cambios pequeños. Paso a paso. Honduras desea un cambio, era un cambio necesario. Y si bien los cambios se dan en muchos escenarios políticos y económicos. ¿Qué hay de usted? Su entorno va cambiar cuando usted. Decida hacerlo. En este momento quizás muchos de nosotros nos sintamos inspirados y con el deseo de que las cosas sean diferentes. Pues bien. ¡Comience! Y estoy seguro que muchas ideas han venido a su mente de cambios necesarios por hacer, pero le propongo uno más.
¡No se quede con el deseo! Ejecútelo. Haga un plan y póngase fechas. Si no hay proceso, todo se queda en buenos deseos. Las pequeñas victorias diarias son en combustible que nos lleva a perseverar en cosas grandes. ¡Es mejor determinar hacer cosas nuevas! Que vivir en queja, amargura. Y frustración. ¡Cambios!



