Nueva York, Estados Unidos. El presidente de Honduras, Nasry Asfura, participó en la presentación de la Iniciativa Global de Bonos Verdes (GGBI) de la Unión Europea, donde expuso los efectos que el cambio climático y la sequía están generando en el país y destacó la necesidad de encontrar mecanismos de financiamiento para fortalecer la resiliencia de las comunidades.
El encuentro se desarrolló en Nueva York, en el marco de la semana de alto nivel de la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, y reunió a representantes de gobiernos, instituciones financieras y organismos internacionales interesados en ampliar la inversión en infraestructura sostenible.
La iniciativa forma parte de la estrategia Global Gateway de la Unión Europea y tiene como objetivo movilizar hasta 20,000 millones de euros en capital privado para proyectos de infraestructura sostenible en países socios, además de contribuir al desarrollo de mercados sólidos de bonos verdes.
Durante su intervención, Asfura señaló que los efectos del cambio climático ya tienen repercusiones sobre las comunidades hondureñas, la seguridad alimentaria, los medios de vida y las oportunidades de desarrollo, especialmente en las zonas más vulnerables.
El mandatario también abordó la situación provocada por la sequía y planteó la importancia de fortalecer la cooperación entre gobiernos, sector privado, instituciones financieras y organismos internacionales para impulsar proyectos que permitan responder a los efectos de la variabilidad climática.
Honduras busca oportunidades de financiamiento
La participación hondureña ocurre mientras el Gobierno busca ampliar sus vínculos con instituciones financieras y socios internacionales para obtener recursos destinados a proyectos de desarrollo y resiliencia climática.
Entre las áreas señaladas en la cooperación con la Unión Europea figuran la gestión sostenible de los recursos naturales, infraestructura hídrica y acciones relacionadas con la recuperación del Lago de Yojoa, según reportes sobre la agenda hondureña en Nueva York.
El embajador de la Unión Europea en Honduras, Gonzalo Fournier, destacó que la GGBI representa una oportunidad para movilizar capital privado hacia infraestructura hídrica y otras inversiones verdes en el país. La iniciativa podría movilizar hasta 20,000 millones de euros, equivalentes aproximadamente a 616,000 millones de lempiras, para inversiones sostenibles en países socios.
La UE ha presentado la GGBI como una de sus iniciativas emblemáticas de Global Gateway, con énfasis en atraer inversión privada hacia proyectos sostenibles y fortalecer los mercados nacionales de bonos verdes.
Cambio climático y seguridad alimentaria
La sequía constituye uno de los principales desafíos ambientales planteados por Honduras durante la agenda internacional del mandatario. Previamente, el Gobierno había informado que Asfura abordaría ante Naciones Unidas los efectos de la falta prolongada de lluvias y las alteraciones en los patrones de precipitación que afectan distintas regiones del país.
El tema tiene impacto directo sobre actividades productivas y comunidades que dependen de los recursos naturales. Por ello, la discusión sobre financiamiento climático busca vincular los recursos internacionales con proyectos destinados a mejorar la disponibilidad de agua, la infraestructura y la capacidad de respuesta ante fenómenos climáticos.
La participación de Asfura en el encuentro también se enmarca en una agenda más amplia desarrollada en Nueva York, donde el Gobierno hondureño ha sostenido acercamientos relacionados con inversión, energía, cooperación y financiamiento.
La ceremonia de la GGBI contó con la participación de la presidenta del Banco Europeo de Inversiones, Nadia Calviño, y del comisario europeo de Asociaciones Internacionales, Jozef Síkela, junto con representantes de países socios e instituciones vinculadas a la iniciativa.
Para Honduras, el desafío ahora consiste en convertir estos espacios de diálogo internacional en oportunidades concretas de financiamiento para proyectos que permitan enfrentar la sequía, fortalecer la infraestructura hídrica y aumentar la capacidad de las comunidades para responder a los efectos del cambio climático.


